En un recorrido técnico e institucional que combinó la supervisión de obra con la proyección urbana a largo plazo, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y el alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, inspeccionaron este miércoles un tramo clave de la primera línea del Metro de Bogotá. La conclusión central de la visita fue clara: la capital avanza a buen ritmo hacia su ansiado estreno ferroviario, pero el tamaño de su población exige pensar de inmediato en una red mucho más amplia.
La visita se enmarcó dentro de un evento internacional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que por estos días convoca en el país a representantes de cerca de dos corrientes de municipios y urbes de América Latina.
Panorama general: En compañía del gabinete nacional y directivos del organismo multilateral, el primer mandatario y el alcalde abordaron el sistema para desplazarse en un trayecto de aproximadamente seis kilómetros: partieron desde la Estación 2 hasta la Estación 4, en el sector del Hospital de Kennedy, se trasladaron luego a la Estación 1, en Gibraltar, y retornaron a la Estación 2 para evaluar de primera mano las especificaciones técnicas del trazado.
Durante su intervención, De la Espriella puso en perspectiva el peso histórico de la jornada, recordando que los primeros debates serios en torno a la necesidad de un metro para Bogotá se remontan a principios de la década de 1940, bajo la administración de Carlos Sanz de Santamaría.
“Desde entonces, vinieron estudios, proyectos, anuncios, nuevos proyectos y también muchísimas frustraciones para la ciudad. Han pasado más de 80 años de aquel momento”, reflexionó el jefe de Estado ante los asistentes y delegados del BID, subrayando el valor de constatar los frentes de trabajo de manera presencial.
Visitando el avance de la obra más trascendental para la capital, la primera línea del Metro de Bogotá.
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E.) 🇨🇴🐅 pic.twitter.com/xXLpsBFTa7— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 2, 2026
Presidente Abelardo de la Espriella y alcalde Galán inspeccionan el avance del Metro de Bogotá
Esa inspección visual dejó cifras concretas sobre la mesa. Según se constató en el recorrido, la primera línea del Metro de Bogotá superó ya el 81% de avance global. El presidente reconoció expresamente la gestión del actual gobierno distrital en la aceleración del proyecto: “Ustedes lo recibieron en el 30% y lo llevan en el 81%. Este aplauso es para usted y su equipo”, le expresó de manera directa al alcalde Galán.
De acuerdo con el cronograma presentado al Ejecutivo por el Distrito, las proyecciones apuntan a que el viaducto estructural quede totalmente concluido en enero del próximo año, mientras que las pruebas operativas definitivas sobre la totalidad de la línea iniciarían hacia septiembre, marcando formalmente el ingreso del proyecto a su recta final.
Pese al optimismo que genera el cumplimiento de los plazos en la Línea 1, el mensaje político y técnico más contundente de la jornada giró en torno a la movilidad del futuro. Para el Gobierno Nacional, el trazado actual es apenas el punto de partida de lo que debe ser una red metropolitana robusta.
“Una sola línea. Esta oferta es insuficiente para las necesidades que tiene la gente”, aseveró De la Espriella, advirtiendo sobre los costos sociales y económicos de la congestión. “La capital colombiana necesita una red de metros sólida y suficiente. Una ciudad de esta dimensión, de esta importancia, no puede seguir perdiendo un millón de horas de vida todos los años por cuenta de las dificultades en el desplazamiento”.
Para Bogotá es un honor ser una de las sedes de la reunión de alcaldes de este año de la Red de Ciudades del BID, un espacio para pensar cómo las ciudades generan transformación.
En medio de la emergencia y ante los desafíos del fenómeno de El Niño, este encuentro es más… pic.twitter.com/z5SLAbODaY
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) September 2, 2026
Por qué es importante: Bajo esa premisa, el mandatario ratificó que el compromiso de su administración no se limitará a concluir la obra en ejecución, sino que impulsará de forma decidida la expansión del sistema férreo. En el corto y mediano plazo, esto implica acelerar la Línea 2, cuyo proceso entra en su etapa final con la revelación próxima de los interesados en la licitación, y consolidar los diseños de la Línea 3.
Sin embargo, el salto conceptual más ambicioso de la jornada fue la directriz de anticiparse a los desafíos demográficos de la metrópoli: “Hoy quiero ratificar ante ustedes mi compromiso de terminar la Línea 1, avanzar en las líneas 2 y 3, y empezar a pensar en la Línea 4. Tenemos que hacerlo”, sentenció el mandatario.
La visita concluyó con un respaldo unánime a la hoja de ruta trazada entre la Nación y el Distrito. Con un viaducto que toma forma definitiva en el sur de la ciudad y una agenda de expansión que ya contempla hasta un cuarto corredor, Bogotá parece resuelta a saldar, de una vez por todas, su deuda histórica con el transporte masivo de altas especificaciones.
