El Hecho: La senadora y candidata vicepresidencial Aida Quilcué desmintió categóricamente al senador «Jota Pe Hernández», quien afirmó en la plenaria del Senado que la líder indígena podría ser arrestada por una supuesta decisión judicial.
¿Por qué es importante?: Quilcué denunció que estas afirmaciones falsas instrumentalizan el aparato judicial con fines individuales para dañar su honra y generar pánico electoral en medio de su campaña por los movimientos étnicos.
¿Cuál es el contexto?: Las declaraciones del legislador se difundieron con rapidez en redes sociales. La respuesta de la senadora se da también tras señalamientos de la oposición por presuntas irregularidades contractuales de su núcleo familiar.
¿A quiénes afecta y cómo?: Afecta la integridad de la campaña de Quilcué y el debate en el Congreso; la senadora defendió el derecho al trabajo de sus allegados y rechazó que se les bloquee o estigmatice laboralmente.
El dato que no se puede perder: La congresista aclaró tajantemente que no existe ninguna orden judicial en su contra y que ha mantenido un compromiso inquebrantable en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas.
En medio de una creciente tensión política en el Congreso de la República, la senadora y actual candidata a la vicepresidencia por los movimientos étnicos, Aida Quilcué, emitió un contundente pronunciamiento público para salir al paso a las declaraciones formuladas en su contra por el legislador Jonathan Ferney Pulido Hernández, conocido en el ámbito público como «Jota Pe Hernández». La congresista desmintió categóricamente los señalamientos que sugerían una inminente privación de su libertad por vías judiciales.
Los hechos que desencadenaron la enérgica respuesta de Quilcué tuvieron lugar durante la sesión plenaria del Senado, un espacio en el que Pulido Hernández aseguró que la líder indígena «podría ser arrestada» en virtud de una supuesta decisión judicial. Dichas afirmaciones se difundieron con rapidez a través de diversas plataformas digitales y redes sociales, generando una oleada de especulaciones que la candidata calificó como un acto de profunda irresponsabilidad civil y legislativa.
Panorama general: En el eje central de su respuesta, la senadora enfatizó de manera perentoria que no existe ninguna orden de carácter judicial vigente ni en trámite que restrinja su libertad. De igual forma, manifestó un rechazo absoluto ante la conducta de Pulido Hernández, señalando que el congresista incurre en una preocupante extralimitación de funciones al intentar asumir un rol procesal que no le compete bajo ninguna circunstancia: «Rechazo categóricamente el actuar del senador Jonathan Pulido Hernández, quien falsamente quiere atribuirse facultades de juez que no le corresponden», reza el documento oficial expedido por su despacho.
Para la congresista, el discurso empleado en el recinto del Senado dista de ser un ejercicio legítimo de control político. Por el contrario, argumentó que las alocuciones de su contraparte tienen la intencionalidad manifiesta de instrumentalizar los canales y trámites institucionales del aparato judicial con propósitos netamente individuales. Según Quilcué, el fin último de estas acciones es menoscabar su honra, su integridad personal y el buen nombre que ha construido a lo largo de su carrera pública, intentando resquebrajar la solidez de su campaña mediante lo que denominó «un show mediático diseñado para generar pánico electoral».
Aida Quilcué aclara su situación judicial tras ataques en el Congreso

Frente a los embates políticos, Quilcué reafirmó su compromiso histórico con las causas comunitarias, recordando que su trayectoria como defensora de los derechos humanos posee un carácter inquebrantable que no se verá afectado por coyunturas electorales. Subrayó que, tanto en escenarios nacionales como internacionales, ha mantenido una postura vertical de denuncia pública contra las estructuras criminales y los actos de violencia sistemática que vulneran de forma directa los derechos de los niños, niñas, adolescentes y comunidades pertenecientes a los pueblos indígenas de Colombia.
El documento también abordó un punto álgido relacionado con los señalamientos de presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos públicos a miembros de su núcleo familiar. Al respecto, la candidata vicepresidencial ofreció una aclaración explícita al país con el fin de despejar cualquier asomo de duda sobre su transparencia administrativa.
Por qué es importante: Quilcué aseguró de forma tajante que no ha tenido ningún tipo de participación, injerencia ni intermediación en los procesos de selección, evaluación o suscripción de los contratos mencionados por la oposición. Sostuvo que su gestión se ha mantenido al margen de estas dinámicas, por lo que resulta jurídicamente inviable hablar de un conflicto de intereses en dichas vinculaciones laborales.
Finalmente, la senadora concluyó manifestando que los ataques dirigidos a bloquear o estigmatizar laboralmente a sus allegados no solo carecen de sustento probatorio, sino que pretenden desconocer el derecho constitucional y legítimo al trabajo que asiste a cualquier ciudadano, independientemente de su filiación o parentesco con figuras de la representación política nacional.
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