Tensión en la derecha: choque entre De la Espriella y el uribismo por vetos y apoyos

Cruce de declaraciones entre aliados del candidato y el Centro Democrático deja en evidencia fracturas de cara a las presidenciales.

Foto: Redes Sociales.

La tensión en la derecha volvió a escalar en Colombia tras un cruce de declaraciones entre sectores cercanos a Abelardo de la Espriella y figuras del uribismo, en un momento clave de la campaña presidencial.

El episodio dejó al descubierto diferencias que venían acumulándose y que ahora se hacen públicas en medio de la disputa por consolidar alianzas de cara a la primera vuelta.

Choque por apoyos y críticas cruzadas

La controversia se encendió luego de que Enrique Gómez, aliado de la campaña de Abelardo de la Espriella, cuestionara el protagonismo de la confrontación entre Gustavo Petro y Álvaro Uribe Vélez en el escenario político.

Sus declaraciones apuntaron a lo que considera una repetición del mismo eje de polarización en el país, lo que generó incomodidad en sectores del Centro Democrático.

La respuesta no tardó. Hernán Cadavid cuestionó el tono de los señalamientos y planteó dudas sobre el trato que recibiría su partido en un eventual escenario de segunda vuelta si De la Espriella logra avanzar.

El intercambio subió de tono cuando desde Salvación Nacional se habló de “vetos” y calificativos como “extremista”, lo que evidenció una fractura más profunda que una simple diferencia de campaña.

Tensión en la derecha: choque entre De la Espriella y el uribismo por vetos y apoyos.
Foto: Redes Sociales.

Uribismo responde y marca distancia

El cruce no se quedó solo en el Congreso. Tomás Uribe Moreno también intervino y pidió moderación en el debate, señalando que atacar al Centro Democrático no contribuye a consolidar un bloque político fuerte.

Desde ese sector se insiste en que el foco debe estar en la contienda electoral y no en disputas internas que puedan debilitar a la derecha en su conjunto. Aun así, las declaraciones reflejan una tensión latente sobre posibles alianzas, especialmente pensando en una segunda vuelta presidencial, donde los apoyos cruzados serán determinantes.

La tensión en la derecha se produce en un momento estratégico, cuando las campañas buscan consolidar respaldos regionales y definir posturas frente a otros candidatos.

En paralelo, también se han presentado roces dentro de la propia campaña de De la Espriella, como ocurrió en el Cauca, donde decisiones internas generaron inconformidad y obligaron a emitir aclaraciones. Este tipo de episodios muestra que, más allá de la competencia electoral, hay disputas internas sobre liderazgo, estrategia y narrativa política.

Un bloque sin cohesión clara

Aunque los distintos sectores coinciden en la necesidad de enfrentar al oficialismo, las diferencias sobre cómo hacerlo siguen marcando distancia entre sus principales figuras.

El debate sobre vetos, apoyos y posiciones ideológicas deja en evidencia que no existe una línea unificada dentro de la derecha, lo que podría influir en el desarrollo de la campaña.

El escenario sigue abierto. Lo que sí queda claro es que las tensiones internas ya no se manejan en privado, sino que se trasladan al debate público, con efectos directos en la percepción de los votantes.

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