El hecho: Que el 85,8 % de las empresas encuestadas registró algún tipo de afectación y que el 48,4 % de las afectadas no puede operar tras terremoto.
¿Por qué es importante? Porque las dificultades de operación también pueden afectar el empleo y la recuperación económica de las regiones damnificadas.
¿Cuál es el contexto? Principalmente microempresas y negocios vinculados a los sectores de comercio y servicios.
¿A quiénes afecta y cómo? Empresarios, comerciantes y trabajadores de las zonas afectadas por el terremoto.
¿Qué intereses hay en juego? Identificar las necesidades de los negocios y orientar las medidas de recuperación hacia los sectores más afectados.
Dato clave: El 70,1 % de las empresas con empleos en riesgo reportó entre uno y cinco puestos de trabajo afectados.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto no solo provocó daños en viviendas e infraestructura pública. Las empresas y establecimientos comerciales de las zonas afectadas también enfrentan dificultades para recuperar su actividad, especialmente los negocios pequeños que dependen directamente de sus locales para funcionar.
Los primeros resultados del Censo Único de Emergencia, desarrollado por Confecámaras junto con la Red de Cámaras de Comercio, permiten dimensionar parte del impacto económico generado por la emergencia. El reporte preliminar señala que el 85,8 % de las empresas consultadas presentó algún tipo de afectación.
Entre las compañías que reportaron daños, el 48,4 % no puede operar actualmente, mientras que el 49,6 % calificó sus afectaciones como graves o críticas. El panorama evidencia que la recuperación empresarial será otro de los frentes que deberán atender las autoridades en las regiones golpeadas.
Microempresas y negocios de comercio, entre los más afectados tras terremoto
El impacto tiene una fuerte concentración en las empresas de menor tamaño. Según el censo, 91,9 % de las compañías afectadas corresponde a microempresas, mientras que el 87 % pertenece a actividades relacionadas con comercio y servicios.
La situación también genera preocupación por sus efectos sobre el empleo. Del grupo de empresas que reportó puestos de trabajo en riesgo, el 70,1 % señaló que tiene entre uno y cinco empleos comprometidos. Esto significa que las dificultades para reabrir los establecimientos podrían trasladarse directamente a los trabajadores y sus familias.

Las pérdidas económicas también muestran que el golpe se concentra en unidades productivas con menor capacidad financiera para afrontar una emergencia. El 72,9 % de los negocios afectados reportó pérdidas inferiores a $20 millones.
La dimensión empresarial de los territorios afectados amplía el alcance del problema. La jurisdicción de la Cámara de Comercio de Cali reúne alrededor de 120.000 empresas, mientras que Manizales registra cerca de 29.901 y Pereira aproximadamente 30.000. A esto se agregan negocios de otros municipios y unidades productivas que operan por fuera de la formalidad.
Ante este panorama, Confecámaras pidió a comerciantes y empresarios reportar las consecuencias de la emergencia. El llamado incluye a quienes no presentan daños físicos visibles, pero enfrentan dificultades que les impiden desarrollar normalmente sus actividades.
La información recopilada será fundamental para identificar las necesidades de cada territorio y orientar las medidas de recuperación hacia los negocios que requieren mayor apoyo para volver a operar.
También puede leer: Gustavo Petro y Ernesto Samper se reúnen para hablar del futuro del progresismo