El tráfico dejó de ser una molestia ocasional para convertirse en un problema estructural en muchas de las principales ciudades del mundo. Así lo confirma el más reciente Traffic Index Ranking 2024 de TomTom, que evaluó a 500 ciudades a nivel global y midió el nivel de embotellamiento a partir del tiempo adicional promedio que los conductores pierden durante los periodos de congestión, en comparación con un tránsito fluido.
Los resultados revelan un panorama preocupante: diez ciudades concentran los mayores niveles de congestión vehicular, con incrementos de hasta 52 % en el tiempo de desplazamiento diario. La Ciudad de México lidera la lista.
Tráfico urbano en el mundo: las diez ciudades más congestionadas según TomTom
Con un nivel de embotellamiento del 52 %, la capital mexicana ocupa el primer lugar del ranking mundial. Esto significa que, en promedio, los trayectos en la CDMX toman más de la mitad del tiempo adicional cuando el tráfico se intensifica. El dato refleja una combinación de factores conocidos: alta densidad poblacional, dependencia del automóvil, infraestructura vial insuficiente y una expansión urbana que sigue superando la capacidad de movilidad existente.
El segundo lugar lo ocupa Bangkok, Tailandia, con un 50 % de congestión, consolidando su reputación como una de las ciudades más caóticas en términos de tránsito. Le siguen Dávao, en Filipinas, y Kumamoto, en Japón, ambas con un 49 %, lo que evidencia que incluso ciudades de tamaño medio enfrentan graves retos de movilidad cuando el crecimiento urbano no va acompañado de una planeación eficaz.
En el quinto puesto aparece Bucarest, Rumania, con un 48 %, seguida por Plovdiv (Bulgaria), Lodz (Polonia) y Bandung (Indonesia), todas con el mismo nivel de embotellamiento. Estas cifras muestran que la congestión no es exclusiva de las megaciudades: centros urbanos con menor población también padecen colapsos viales recurrentes, muchas veces por redes de transporte público limitadas o un aumento acelerado del parque automotor.

La región latinoamericana vuelve a aparecer en el ranking con Lima, Perú, que ocupa el noveno lugar con un 47 % de congestión. El dato confirma una tendencia persistente en las capitales de la región, donde la movilidad urbana sigue siendo uno de los principales desafíos para la calidad de vida y la productividad.
El décimo lugar lo ocupa Dublín, Irlanda, también con un 47 %, reflejando que incluso ciudades europeas con altos estándares de planificación urbana enfrentan dificultades para absorber la demanda de desplazamientos diarios, especialmente en horas pico.
Por qué es importante: El ranking de TomTom deja claro que el embotellamiento vehicular es un problema transversal, que afecta por igual a economías emergentes y desarrolladas. Más allá de las cifras, el impacto se traduce en pérdida de tiempo, aumento del estrés, mayores emisiones contaminantes y costos económicos significativos.
La congestión ya no es solo un asunto de movilidad, sino un indicador de la urgencia con la que las ciudades deben repensar su modelo urbano: fortalecer el transporte público, priorizar la movilidad sostenible y reducir la dependencia del automóvil privado. De lo contrario, el tiempo perdido en el tráfico seguirá creciendo, ciudad tras ciudad.