El Gobierno Nacional mantiene la presión sobre las autoridades territoriales para completar el diagnóstico de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. El presidente Abelardo De la Espriella advirtió que todavía hay 204 municipios que no han entregado la información estructurada sobre las afectaciones registradas, un insumo que considera indispensable para avanzar en la fase de reconstrucción.
El llamado se produjo durante una jornada del mandatario en Quimbaya, Quindío, como parte del recorrido que adelanta el Ejecutivo por los territorios impactados por el sismo. El proceso ocurre mientras el país comienza a pasar de la atención inmediata de la emergencia a la planeación de las obras y programas necesarios para recuperar las zonas afectadas.
De acuerdo con el Presidente, el plazo establecido para que las administraciones territoriales completen y entreguen la información vence el próximo 17 de septiembre. Por ello, pidió acelerar la recopilación y consolidación de los datos pendientes.
“Para el Gobierno nacional es fundamental, determinante, sustantivo y prioritario conocer exactamente qué sucedió en cada municipio para organizar correctamente la recuperación”, afirmó De la Espriella.
Alcaldes deberán completar la caracterización de los daños
El jefe de Estado señaló que los alcaldes tienen un papel fundamental en esta etapa debido a que son quienes cuentan con información directa sobre las condiciones de sus municipios y pueden establecer con mayor precisión cuáles son las necesidades de sus comunidades.
“La responsabilidad de hacer una caracterización profunda la tienen ustedes, porque nadie conoce un territorio tanto como su alcalde. Ustedes nos tienen que entregar esa información de manera certera”, sostuvo.
El mandatario explicó que, cinco días antes de que se cumpla el plazo fijado por el Gobierno, aún estaban pendientes los reportes de 204 municipios ubicados en las zonas afectadas del país.
Ante este panorama, ordenó reforzar el seguimiento institucional a través de los ministerios, la gerencia encargada de las regiones y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el propósito de agilizar la entrega de los diagnósticos.

Incluso, durante su intervención utilizó la expresión “‘apretadera.com’” para referirse al seguimiento que deberán realizar las entidades con las administraciones locales para conseguir la información faltante.
La preocupación del Gobierno está relacionada con el impacto que puede tener la ausencia de datos completos en la planeación de la siguiente etapa. La caracterización permitirá establecer cuáles fueron las estructuras afectadas y determinar las necesidades específicas de cada municipio.
El terremoto, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, ocasionó daños en diferentes departamentos del país. Entre las estructuras afectadas se encuentran viviendas, instituciones educativas, centros de salud, vías, puentes, acueductos y espacios destinados a actividades productivas y comunitarias.
Con la información territorial consolidada, el Ejecutivo podrá establecer cuáles intervenciones requieren atención prioritaria, calcular los recursos necesarios y determinar las entidades responsables de ejecutar cada proyecto.
El diagnóstico también permitirá diferenciar entre inmuebles que pueden ser reparados, aquellos que requieren reforzamiento estructural y los que necesitan ser reconstruidos completamente, dependiendo de la gravedad de los daños registrados.
Además, los reportes servirán como soporte para los planes de acción, procesos de contratación y mecanismos especiales que se adopten para responder a la emergencia.
La meta del Gobierno es contar con una base territorial suficientemente precisa para orientar la inversión pública y evitar duplicidades o registros incorrectos. Para De la Espriella, completar esta información es un paso necesario antes de definir el alcance de la reconstrucción y las prioridades que deberán atenderse en los municipios golpeados por el terremoto.