UdeA lleva el hidrógeno verde a los hogares en Colombia: estufas, bicicletas y más

La UdeA presentó los resultados de un proyecto que llevó el hidrógeno verde del laboratorio a la vida cotidiana, con prototipos funcionales y una fuerte apuesta educativa.

El hidrógeno verde dejó de ser una promesa abstracta para convertirse en una tecnología tangible en Colombia. Luego de tres años de investigación aplicada, la UdeA reveló los resultados del proyecto Hidrógeno Verde: Energía del Mañana, una iniciativa que logró integrar ciencia, tecnología y apropiación social para avanzar en la transición energética del país.

La UdeA no solo desarrolló conocimiento técnico, sino que puso en funcionamiento prototipos reales que hoy permiten imaginar hogares, industrias y ciudades alimentadas con energía limpia.

Bicicletas asistidas, estufas domésticas y una estación móvil de repostaje son algunos de los desarrollos que marcaron el cierre del proyecto, liderado por la Alianza HidroGen.

En total, la iniciativa contó con una inversión cercana a los 22.500 millones de pesos, de los cuales 12.500 millones provinieron del Sistema General de Regalías. Junto a la UdeA, participaron la Gobernación de Antioquia, el World Energy Council Colombia, OPEX Colombia y varias universidades del país.

Hidrógeno verde de la UdeA

La apuesta se enmarca en un contexto global donde el hidrógeno verde gana relevancia como vector energético estratégico. Según la Ley 2099 de 2021, este combustible se produce a partir de fuentes renovables como la energía solar o eólica, no genera emisiones contaminantes y puede emplearse en transporte, industria y generación eléctrica. P

ara la UdeA, el reto no era solo producirlo, sino demostrar que su uso es posible y seguro en escenarios cotidianos.

El hidrógeno verde de la UdeA

El proyecto se estructuró en cinco áreas clave, que incluyeron generación, almacenamiento, aplicaciones, infraestructura y apropiación social del conocimiento. Uno de los avances más llamativos fue el desarrollo de celdas solares flexibles y ultralivianas, capaces de alimentar sistemas de electrólisis. Mientras un conjunto de paneles tradicionales puede pesar más de 50 kilos, las nuevas celdas desarrolladas por la UdeA pesan apenas 250 gramos.

En cuanto a la producción, los investigadores lograron escalar sistemas de electrólisis alcalina capaces de generar hasta 8,5 kilos diarios de hidrógeno verde, operando a alta presión y conectados a fuentes renovables.

Este hidrógeno puede usarse en celdas de combustible que solo producen electricidad, calor y agua, sin emisiones contaminantes.

El almacenamiento fue otro frente clave. Se desarrollaron materiales basados en hidruro de magnesio y aleaciones metálicas que permiten guardar el hidrógeno de forma más segura y económica, reduciendo riesgos frente a métodos tradicionales. Estos avances, según la UdeA, son fundamentales para que la tecnología pueda escalar a nivel industrial y residencial.

Más allá de los laboratorios, el proyecto impactó a más de 15.000 estudiantes en 23 departamentos del país, mediante talleres, ferias, cursos virtuales y materiales educativos. La idea fue clara: que la ciencia no se quedara entre expertos, sino que llegara a colegios, hogares y comunidades.

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