Un solo cambio harías que los carros en Colombia valgan 50% menos

El precio de los carros en Colombia podría reducirse hasta 50% si el Gobierno ajusta la carga tributaria que hoy encarece la compra de vehículos nuevos.

El mercado de carros en Colombia inició 2026 con señales claras de recuperación. En enero, las matrículas de carros nuevos registraron un crecimiento cercano al 40%, impulsadas por el efecto comercial que dejó el Salón del Automóvil de Bogotá y por un entorno económico ligeramente más favorable tras el cierre de 2025. Sin embargo, detrás de este buen resultado general aparece una advertencia clave, el alto peso de los impuestos sigue siendo el mayor freno para una verdadera expansión del sector.

Las cifras evidencian que no todos los segmentos avanzan al mismo ritmo. Mientras los vehículos particulares impulsan el mercado, las ventas de automotores comerciales, fundamentales para transporte, logística y producción, crecieron poco más de 25%. Para los concesionarios, esta diferencia refleja la cautela de los empresarios al momento de invertir y renovar flotas, en medio de un panorama económico y fiscal incierto.

Impuestos que encarecen los carros en Colombia

Desde Aconauto advierten que el comportamiento desigual del mercado no es casual. El déficit fiscal que dejó 2025, estimado en 7,5% del PIB, ha generado desconfianza en el sector privado y ha impactado las decisiones de inversión de largo plazo, especialmente en actividades que dependen directamente de la movilidad y el transporte de carga.

Impuestos que encarecen los carros en Colombia

El punto más crítico, según el gremio, está en la estructura de impuestos que grava la compra de vehículos nuevos en Colombia. Hoy, cerca del 50% del valor final de un carro corresponde a tributos como IVA, impoconsumo y otros gravámenes nacionales y locales. En la práctica, esto significa que un solo cambio estructural, como reducir de forma significativa esa carga impositiva, podría hacer que los carros cuesten hasta la mitad de su precio actual.

Para Aconauto, esta situación no solo afecta al consumidor final, sino que también limita la modernización del parque automotor y reduce la competitividad del país. Estudios internacionales ubican a Colombia entre los países con menor número de vehículos por habitante en el hemisferio, apenas por encima de economías con serias dificultades estructurales.

Ante este escenario, el gremio de concesionarios plantea un giro en la política pública. Entre las principales propuestas está la eliminación del impuesto al consumo y la reducción del IVA a la mitad de la tarifa vigente. Según el sector, esta medida permitiría dinamizar las ventas y, al mismo tiempo, ampliar la base de recaudo tributario en el mediano plazo.

A esto se suma la revisión de las restricciones para el ingreso de vehículos de carga, en especial el esquema de chatarrización uno a uno, que es visto como un obstáculo para la renovación tecnológica. También se propone la creación de un programa nacional de reposición de vehículos, con incentivos como subsidios a la tasa de interés y una menor carga impositiva para quienes cambien carros antiguos por modelos nuevos y más eficientes.

El buen inicio de 2026 confirma que existe demanda en el mercado automotor. No obstante, para el sector, el principal desafío ya no es comercial, sino estructural. La discusión sobre impuestos, confianza empresarial y crecimiento económico vuelve al centro del debate, con un mensaje claro: reducir la carga tributaria no solo haría los carros más baratos, sino que podría convertirse en un motor clave para la economía colombiana.

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