La seguridad en los cielos colombianos atraviesa un momento crítico. Avianca, la principal aerolínea del país, ha emitido un enérgico llamado a las autoridades legislativas para que se endurezcan los castigos contra los denominados «pasajeros disruptivos». Esta petición surge tras un preocupante balance operacional y una serie de eventos que han puesto en riesgo no solo la integridad del personal de vuelo, sino la vida de cientos de viajeros.
Según los reportes más recientes de la compañía, durante el cierre de 2025 se contabilizaron 572 episodios de comportamientos inadecuados, lo que representa un incremento del 27,1% en comparación con el periodo anterior. Estas situaciones incluyen desde agresiones físicas y verbales hacia las tripulaciones hasta el desacato sistemático de las normas de seguridad aeronáutica.
Alerta por seguridad aérea en Avianca
Desde la aerolínea enfatizan que la seguridad «no es negociable». Sin embargo, el marco legal actual parece ser insuficiente para disuadir a quienes incurren en estas faltas. Por ello, la empresa insta al Congreso de la República a avanzar en el trámite del Proyecto de Ley 153 de 2025, una iniciativa que busca fortalecer la protección del personal del sector y establecer consecuencias legales mucho más rigurosas.
La urgencia de esta petición se ha visto reforzada por incidentes recientes de alto impacto. El pasado 11 de marzo, en el vuelo AV46 que cubría la ruta Bogotá, Madrid, un reconocido creador de contenido digital activó un artefacto que liberó un fuerte olor químico dentro de la cabina mientras la aeronave sobrevolaba el océano Atlántico.

El informe técnico de la aerolínea subrayó la gravedad del hecho: en ese punto del trayecto, el avión se encontraba a una distancia considerable de cualquier aeropuerto para realizar un aterrizaje de emergencia. Además, al ser un espacio cerrado con aire recirculado mediante sistemas de presurización, el uso de químicos afecta directamente la sanidad del entorno. Ante esto, Avianca no solo canceló el contrato de transporte del pasajero, sino que anunció demandas civiles y penales.
El objetivo de la nueva regulación es claro: crear un registro de pasajeros sancionados que impida a los infractores volver a volar por un tiempo determinado y aumentar las multas económicas para cubrir los costos derivados de desvíos o retrasos operativos.»Continuaremos ejerciendo todas las acciones legales a nuestro alcance frente a quienes incurran en conductas violentas, tanto en tierra como a bordo», señaló la compañía en un comunicado oficial.
Actualmente, Avianca ya adelanta procesos jurídicos, incluyendo una demanda civil que supera los 90.000 dólares contra una pareja por comportamientos violentos en un vuelo internacional. No obstante, la empresa insiste en que, sin una ley robusta que respalde a las tripulaciones, el fenómeno de la indisciplina aérea seguirá en ascenso.
Más allá de las leyes, el sector aeronáutico hace un llamado a la responsabilidad individual. Un pasajero disruptivo no solo arruina la experiencia de viaje de los demás, sino que puede obligar a maniobras de emergencia que comprometen la logística de toda una terminal aérea, afectando a miles de personas.Con la radicación de estas peticiones, se espera que el debate en el Congreso tome un nuevo impulso en las próximas semanas, estableciendo un precedente que proteja a quienes trabajan a miles de pies de altura y a quienes confían su vida al transporte aéreo.
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