La deuda externa de Colombia mostró una nueva reducción durante febrero de 2026 y continuó alejándose de los niveles registrados un año atrás, de acuerdo con las cifras publicadas por el Banco de la República, el saldo total del endeudamiento externo del país llegó a US$252.168 millones, cifra equivalente al 55% del Producto Interno Bruto (PIB).
El dato refleja una leve disminución frente a enero de este año, cuando la deuda representaba 55,2% del PIB y alcanzaba los US$253.168 millones. La variación implica una reducción cercana a los US$1.000 millones en el stock total de obligaciones externas del país.
La deuda externa de Colombia se ubicó en US$252.168 millones en febrero de 2026
La caída también se evidencia en la comparación anual. En febrero de 2025, la deuda externa equivalía al 59,3% del PIB, por lo que el indicador reportó una disminución de 4,3 puntos porcentuales en los últimos doce meses. Este comportamiento se da en medio de una estrategia de diversificación de monedas y manejo de portafolio que busca reducir la dependencia del dólar.
Según el reporte del emisor, la deuda externa del sector público concentró la mayor parte del saldo total, con obligaciones equivalentes a US$157.130 millones, es decir, 34,3% del PIB. Entre tanto, la deuda del sector privado alcanzó US$95.038 millones, correspondientes a 20,7% del PIB.

En materia de pagos de intereses, durante febrero el país desembolsó US$922 millones por servicio de deuda externa. De ese total, US$580 millones correspondieron al sector público y US$342 millones al privado.
Uno de los aspectos que más llamó la atención en el informe fue la recomposición de la deuda hacia otras monedas diferentes al dólar. El Gobierno y las entidades públicas aumentaron la participación de divisas como el euro y el franco suizo dentro de sus obligaciones de largo plazo, en una estrategia orientada a reducir riesgos asociados a la volatilidad cambiaria y a eventuales choques externos.
De hecho, la deuda externa pública de largo plazo denominada en dólares pasó de US$78.570 millones a US$74.954 millones, mientras que la exposición en otras monedas aumentó de US$11.970 millones a US$14.677 millones. Este ajuste refleja una mayor diversificación cambiaria en el endeudamiento externo de la Nación y una menor concentración en la moneda estadounidense.
