La Primera Línea del Metro de Bogotá tendrá un seguimiento fiscal reforzado por parte de la Contraloría General de la República, luego de que el organismo de control identificara diferencias entre el avance previsto y la ejecución registrada en varios componentes de la obra.
La decisión fue adoptada mediante una resolución expedida por el contralor general, Jorge Laverde Vargas, con la que la entidad asumió competencia prevalente sobre el proyecto y ordenó mantener una vigilancia permanente, con el propósito de verificar el cumplimiento de las obligaciones contractuales y detectar de manera anticipada posibles riesgos sobre los recursos públicos.
La medida tiene en cuenta la importancia estratégica de la obra para Bogotá y el volumen de recursos comprometidos, cuya financiación está distribuida entre la Nación, con una participación del 67,81 %, y el Distrito, que aporta el 32,19 %.
Contraloría identificó atrasos en varios componentes del Metro de Bogotá
De acuerdo con la revisión técnica realizada por el organismo de control, con corte al 31 de agosto de 2026 la ejecución general de la Primera Línea alcanzaba el 82,33 %, mientras que el cronograma establecía un avance del 86,79 %, lo que representa una diferencia de 4,46 puntos porcentuales.
Los mayores rezagos se concentran en algunos frentes específicos, en estaciones y accesos el atraso ponderado llega al 19,24 %, mientras que en sistemas y equipos alcanza el 18,58 %, además, el componente de malla vial y espacio público registra una diferencia del 52,34 % frente a lo previsto.

Para la Contraloría, la continuidad de estos retrasos podría generar riesgos frente al cumplimiento de las fechas previstas para iniciar las pruebas operacionales y, posteriormente, poner presión sobre el cronograma establecido para la entrada en operación comercial del sistema.
Como parte de la nueva estructura de vigilancia, Laverde Vargas delegó en el vicecontralor, Francisco José Chaux, la coordinación de las actuaciones relacionadas con el seguimiento permanente y el ejercicio de la competencia prevalente.
La entidad también dispuso la conformación de un grupo interno transitorio especializado, que tendrá entre sus funciones recopilar y analizar información del proyecto, coordinar las actuaciones de las distintas dependencias y respaldar las decisiones que se adopten en materia de control fiscal.
La Primera Línea del Metro contempla un trazado de aproximadamente 24 kilómetros y 16 estaciones, desde el sector de las Américas hasta el norte de Bogotá, de acuerdo con la información oficial del proyecto.
Con esta nueva medida, la Contraloría busca mantener un seguimiento continuo sobre la ejecución de la obra y establecer si los retrasos identificados tienen efectos sobre los compromisos contractuales, los recursos públicos y el cronograma de puesta en funcionamiento del sistema.
