Gobernación de Santander 2027: una baraja amplia, casas políticas en reacomodo y un Gobierno que quiere pesar en la región

Con el plazo de renuncias ya vencido, cerca de una veintena de nombres circulan para suceder a Juvenal Díaz Mateus, en un tablero donde muchas precandidaturas son también fichas de negociación y donde Soto Norte será un debate obligado.

Compartir

Con el vencimiento, el pasado 31 de octubre, del plazo para que los funcionarios con autoridad administrativa renunciaran sin quedar inhabilitados, la carrera por la Gobernación de Santander entró en su fase de definiciones. Cerca de una veintena de nombres aparecen hoy en las conversaciones políticas del departamento como posibles sucesores del general en retiro Juvenal Díaz Mateus, aunque ninguno ha inscrito formalmente su candidatura y la elección, prevista para finales de octubre de 2027, todavía está a casi un año de distancia.

Esa abundancia merece una lectura cuidadosa, porque si bien es cierto que muchos dirigentes han anunciado o dejado circular sus precandidaturas, también lo es que una parte de ellos lo hace para negociar más adelante. En Santander, como en buena parte del país, una aspiración temprana suele convertirse en una ficha de intercambio, y no es extraño que termine en una declinación o en una adhesión a cambio de cargos en una eventual administración o de un buen renglón en las listas a la Asamblea o a los concejos. Por eso la baraja probablemente se reducirá de manera considerable antes de las inscripciones.

La inclinación ideológica para la Gobernación de Santander

El contexto ayuda a entender el momento: Santander es un electorado de inclinación conservadora y de centroderecha, y así lo ratificó en junio, cuando Abelardo de la Espriella obtuvo 822.592 votos en la segunda vuelta presidencial frente a 431.551 de Iván Cepeda. La excepción estuvo en el Magdalena Medio, donde Cepeda ganó en Barrancabermeja con el 65,5 % y también se impuso en Puerto Wilches.

Con ese mapa, no sorprende que el Gobierno nacional quiera tener protagonismo en las regionales. Tampoco se puede desconocer que el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga y gerente de regiones de la campaña presidencial, tendrá incidencia en la política de la capital santandereana, donde su entorno ya acompaña la aspiración a la Alcaldía del exsecretario de Desarrollo Social Iván Torres.

Gobernacion de Santander 2027 una baraja amplia casas politicas en reacomodo y un Gobierno que quiere pesar en la region

En esa misma orilla se mueve en Bucaramanga: Laureano Tirado, consultor y columnista que fue de los primeros en impulsar la campaña de De la Espriella en el departamento y que hoy se presenta como virtual candidato de Defensores de la Patria. Su discurso marca distancia de los partidos tradicionales y del Centro Democrático, y su eventual candidatura servirá para medir si el respaldo que tuvo el presidente en las urnas se traslada a una elección local.

Gobernación de Santander: listados de posibles precandidatos con sus casas políticas

El otro gran factor es el peso de las casas políticas tradicionales, a las que en la región muchos llaman clanes. Los Tavera, los Aguilar, los Díaz Mateus y los Serpa han marcado durante décadas la conformación del poder departamental, y hoy atraviesan un evidente reacomodo. La casa Tavera, por ejemplo, llega con dos líneas. La de Martín Tavera, cuyo hermano Nelson López es senador y lidera Cambio Radical en Santander, acompaña a Omar Lengerke, quien el 21 de octubre renunció a la rectoría de la Universitaria Tecnológica de Santander, que dirigía desde 2015, para emprender su campaña.

López ha dicho que le propuso ser el aspirante de su partido, aunque Lengerke se inclinaría por la recolección de firmas. Su salida coincidió con una diferencia pública con el gobernador por la elección del nuevo rector. La línea del exgobernador Didier Tavera, por su parte, tiene en el diputado liberal RamónRamírez, una de las votaciones más altas de la Asamblea, a un aspirante que ya anunció que no repetirá en la corporación y que se considera preparado para gobernar el departamento.

Desde el Palacio Amarillo, el nombre más repetido es el de Eduard Sánchez, quien renunció el 17 de octubre a la Oficina de Gestión del Riesgo, fue alcalde encargado de Bucaramanga por designación de Díaz Mateus y figura como el primero en inscribir un comité para recoger firmas. Aunque se presenta como independiente, en los pasillos de la Gobernación se le ve como la opción de continuidad de la actual administración. A su vez, la dirigente conservadora Lina María Barrera, representante a la Cámara entre 2010 y 2018, viceministra del Deporte y gerente de ENTerritorio, ha dicho que explora con seriedad la posibilidad de aspirar, tras no lograr su regreso a la Cámara en marzo.

En el liberalismo, las apuestas se multiplican. Personas cercanas al exsenador Miguel Ángel Pinto aseguran que será candidato por firmas, mientras su hijo, Miguel Ángel Pinto Rueda, llegó a la Cámara con el aval del Centro Democrático. El exsenador Jaime Durán Barrera, quien estuvo 24 años en el Congreso, también puso su nombre a consideración. A ellos se suma el médico Julián Niño, exgerente del Hospital Universitario de Santander y hoy contralor delegado para la Salud, cuyo nombre circula sin que él haya confirmado una aspiración. En otra vertiente aparece Sergio Isnardo Muñoz, exsecretario de Planeación del departamento, que sacó 58.658 votos a la Cámara en marzo sin alcanzar curul y que sería la carta del sector del exalcalde de Girón John Abiud Ramírez, quien desistió de aspirar.

En la izquierda, el exministro de Minas Edwin Palma, nacido en Barrancabermeja y expresidente de la Unión Sindical Obrera, es visto como la carta con más estructura del Pacto Histórico, apoyado en el Magdalena Medio, mientras el exsenador Fabián Díaz Plata propone una candidatura de unidad de las fuerzas alternativas. Su reto será el mismo que enfrentó Cepeda, es decir, crecer en el área metropolitana de Bucaramanga y en las provincias.

Hay, además, nombres que salen del tablero. Según pudo conocer 360 Radio, el exsenador Horacio José Serpa, que aparecía en varias de las listas de posibles aspirantes, buscará el Concejo de Bogotá, aunque muchos en Santander le habían sugerido aspirar a algún cargo en Bucaramanga. El exgerente de Empas, César Camilo Hernández, que también ha sido mencionado, aparece con más fuerza en las conversaciones sobre la Alcaldía de Bucaramanga. Chucho Becerra, Erika Sánchez, Sergio Arenas y Juan Carlos Reyes figuran en el radar sin definiciones públicas.

El interés empresarial en Santander

A este mapa se suma un componente empresarial e industrial de peso. Seis o siete grupos económicos con arraigo en la región, entre hidrocarburos, agroindustria, manufactura y servicios, tendrán voz en la discusión sobre competitividad, infraestructura y empleo, y su respaldo pesará en las candidaturas que aspiren a una agenda de desarrollo creíble.

Esa agenda tendrá, de hecho, un debate minero en el centro. El Gobierno de De la Espriella revocó en agosto la reserva de 1.499 hectáreas en la microcuenca de la quebrada La Baja, decretada en los últimos días de la administración anterior, y en septiembre dejó sin efecto la prórroga de la reserva temporal en Soto Norte. Además, designó al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, como ministro ad hoc para la delimitación del páramo de Santurbán. Mientras las comunidades mineras y campesinas de Soto Norte piden cerrar una delimitación que lleva nueve años pendiente, las organizaciones ambientales de Bucaramanga insisten en la protección del agua que abastece a más de dos millones de personas. Ningún aspirante podrá eludir esa discusión ni la del proyecto de Aris Mining.

Con las renuncias surtidas, vendrán meses de avales, firmas y alianzas, y solo cuando terminen esas negociaciones se sabrá cuántos de los nombres que hoy circulan llegarán realmente al tarjetón y cuántos habrán servido, más bien, para ganar un lugar en la mesa.


Última hora

Te recomendamos

Le puede interesar