Tras la contingencia registrada el pasado 4 de noviembre en los sistemas de visualización radar de la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil (Aerocivil), la Procuraduría General de la Nación lanzó un duro pronunciamiento en el que reitera su preocupación por el deterioro sostenido de la infraestructura crítica encargada de garantizar la seguridad de los vuelos en el país.
El reciente incidente fue la confirmación de un diagnóstico crítico que el órgano de control venía advirtiendo. Según reveló la Procuraduría, el panorama del sistema de vigilancia aérea refleja una fragilidad estructural alarmante: de los 14 sistemas de radar instalados en el territorio nacional, ocho se encuentran completamente fuera de servicio y dos más registran serias afectaciones en su funcionamiento.
Alerta en el control aéreo: ocho de los 14 radares del país están fuera de servicio y la Procuraduría cita a la Aerocivil
A esta paralización parcial de la red de radares se suma la imposibilidad operativa de conseguir repuestos para equipos que ya cumplieron su ciclo de vida útil, así como la existencia de enlaces de comunicaciones clave que actualmente carecen de contratos de mantenimiento vigentes.
Frente a este escenario, la Entidad determinó que las advertencias formuladas en el pasado deben traducirse de inmediato en acciones efectivas que mitiguen los riesgos operativos. Por ello, la Procuraduría exigió a la Aerocivil la entrega de resultados concretos, medibles y verificables.
Ultimátum a la dirección de la Aerocivil

Como parte de este proceso de fiscalización, el órgano de control convocó al director general de la Aerocivil a una tercera mesa técnica de carácter obligatorio e indelegable. La cita quedó programada para el próximo lunes 9 de noviembre a las 2:00 p. m. en la sede central de la Procuraduría.
En dicha reunión, el alto funcionario deberá sustentar un informe consolidado, respaldado por soportes técnicos y documentales rigurosos, en el que detalle con exactitud:
- Las causas directas que originaron la falla en los radares el pasado 4 de noviembre.
- Los protocolos de contingencia adoptados para mitigar la emergencia.
- El estado actual y los avances reales de los planes de mantenimiento y modernización tecnológica de la infraestructura aérea.
Vigilancia preventiva sin coadministración
La Procuraduría insistió en que la continuidad, confiabilidad y estabilidad de la navegación aérea en Colombia constituyen un asunto prioritario de interés general y de seguridad nacional, por lo que no hay margen para postergar las intervenciones requeridas.
Finalmente, el Ministerio Público aclaró que este requerimiento formal se enmarca estrictamente dentro de sus facultades de función preventiva, cuyo propósito es anticiparse a eventuales crisis o emergencias mayores sin que ello implique coadministrar o asumir las competencias ejecutivas que le corresponden de manera exclusiva a la Aerocivil.
