En una jornada marcada por la expectativa de los mercados y los diferentes sectores productivos, la Junta Directiva del Banco de la República de Colombia anunció tras su reunión de abril la decisión de mantener inalteradas las tasas de interés de política monetaria. El tipo de referencia permanecerá en el 11,25%, una medida que busca equilibrar las presiones inflacionarias con la necesidad de estabilidad económica.
El principal argumento para la pausa en el descenso de las tasas ha sido el comportamiento reciente de la carestía. En marzo, la inflación total se situó en 5,6%, lo que representa un incremento de 46 puntos básicos frente al cierre de diciembre.
Más preocupante aún para los técnicos del Banco es la inflación básica (sin alimentos ni regulados), que escaló hasta el 5,8%, situándose 80 puntos básicos por encima de los niveles registrados a final de 2025. Si bien las expectativas a un año han cedido, las proyecciones de los encuestados para el cierre de 2026 mostraron un nuevo aumento, lo que sugiere que la batalla contra el alza de precios aún no está ganada.
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A pesar de la política monetaria restrictiva, la economía colombiana muestra señales de resiliencia:
Indicadores sectoriales: La demanda de energía, la producción manufacturera y el comercio minorista sugieren que el crecimiento del primer trimestre de 2026 superará al del cierre del año anterior.
Empleo: El mercado laboral se mantiene dinámico, registrando niveles de desempleo históricamente bajos y un fortalecimiento del empleo asalariado.
La Junta Directiva también puso la lupa sobre la geopolítica global. La prolongación del conflicto en Medio Oriente se perfila como una amenaza directa para la economía local, ya que podría derivar en:
Aumentos en los precios internacionales de la energía y fertilizantes.
Un encarecimiento de bienes importados.
Un endurecimiento de las condiciones financieras externas para el país.
En conclusión, el Emisor sostiene que mantener la tasa en el 11,25% permite que la economía se recupere sin comprometer la meta de inflación. La Junta subrayó que, aunque existen diversas visiones internas, el consenso actual es clave para navegar la coyuntura. No obstante, advirtieron que los próximos movimientos de la tasa dependerán estrictamente de la nueva información disponible sobre el costo de vida y el entorno global.
