La carrera por la Alcaldía de Bogotá comienza a tomar forma con un escenario político marcado por la competencia entre la izquierda, la centroderecha y los sectores que buscarían mantener el rumbo de la actual administración distrital. Las elecciones del 31 de octubre de 2027 se celebrarán en una capital que ha alternado entre diferentes corrientes políticas y cuyos resultados recientes muestran que ninguna fuerza tiene asegurado el respaldo mayoritario de los ciudadanos.
El reto será convertir los resultados de las elecciones nacionales en apoyos para una contienda local, en la que asuntos como la seguridad, la movilidad y la evaluación de la gestión distrital podrían tener un peso determinante. En ese panorama, varias figuras comienzan a perfilarse, aunque todavía no todas han confirmado sus aspiraciones.
Alcaldía de Bogotá 2027: La izquierda busca una candidatura única para disputar el Palacio Liévano
Según conoció 360 Radio de fuentes cercanas a las conversaciones políticas, la izquierda tendría un acuerdo para escoger a su aspirante mediante una consulta en la que participarían cuatro figuras: Claudia López, María José Pizarro, Susana Muhamad y Carlos Carrillo. La negociación contempla que de ese mecanismo salga una candidatura única, respaldada por el expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda.
López, quien gobernó Bogotá entre 2020 y 2023, buscaría capitalizar su conocimiento de la ciudad y su experiencia al frente de la administración distrital. Pizarro, por su parte, representa al Pacto Histórico desde el Senado, mientras Muhamad cuenta con experiencia en la gestión pública y ambiental. Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, completa el grupo mencionado en las conversaciones.
No obstante, el acuerdo todavía podría sufrir modificaciones, pues falta más de un año para las elecciones y no existe una candidatura formalmente definida a partir de esa consulta.

La posibilidad de una candidatura conjunta se produce después del acercamiento entre Petro y López, quienes mantuvieron diferencias durante años, entre ellas las relacionadas con el desarrollo del metro de Bogotá. Ese movimiento político se inscribe en una estrategia más amplia de la izquierda para competir por alcaldías y gobernaciones antes de las elecciones presidenciales de 2030.
Sin embargo, el respaldo nacional no garantiza una victoria local. Aunque Iván Cepeda obtuvo una votación mayoritaria en Bogotá durante la segunda vuelta presidencial de 2026, el candidato del Pacto Histórico quedó tercero en las elecciones a la Alcaldía de 2023, una diferencia que evidencia los desafíos de trasladar el voto presidencial a las urnas distritales.
Juan Daniel Oviedo, Peñalosa y otros nombres en el centro y la derecha
En el espectro de centro y centroderecha, la lista de posibles aspirantes es más amplia, pero las decisiones están menos avanzadas. Juan Daniel Oviedo, exdirector del DANE y segundo en la elección de 2023, aparece entre los nombres que podrían volver a competir por el cargo, especialmente por su reconocimiento entre los votantes de la capital.
También se menciona a Paloma Valencia, quien estaría evaluando esa posibilidad y habría sostenido acercamientos con sectores bogotanos, según pudo conocer 360 Radio, están meditando su aspiración: Enrique Peñalosa, exalcalde de la ciudad en dos periodos; David Luna, exministro, exconcejal y candidato a la Alcaldía en 2011; y Ángelo Schiavenato, actual concejal.
En este grupo, las eventuales candidaturas dependerán de las decisiones individuales y de las alianzas que logren construir. Una postulación de Oviedo o Valencia, por ejemplo, tendría que definirse en medio de las conversaciones entre los sectores que buscan consolidar una opción frente a la izquierda.
Otros dirigentes también contemplarían participar en la contienda. Entre ellos están el concejal liberal Samir Abisambra y Rolando Plazas, aunque sus movimientos podrían responder tanto a una aspiración directa a la Alcaldía como a la búsqueda de mayor reconocimiento electoral para futuras alianzas o proyectos políticos.
El legado de Galán también estará en juego
El alcalde Carlos Fernando Galán no puede aspirar a la reelección inmediata, por lo que el sector cercano a su administración tendría que buscar una figura que defienda su gestión y dé continuidad a sus principales apuestas. Hasta ahora, de acuerdo con la información suministrada, no hay un nombre confirmado del gabinete distrital para representar esa corriente.
La evaluación de la administración será uno de los factores que incidirán en la disputa. La seguridad continúa entre las preocupaciones de los ciudadanos y la percepción sobre el desempeño del gobierno local podría influir en la decisión de quienes respalden una candidatura de continuidad o prefieran un cambio.
A la competencia por la Alcaldía se suma la renovación del Concejo de Bogotá, corporación integrada por 45 miembros que también se elegirá en octubre de 2027. La composición del cabildo será relevante para la gobernabilidad del próximo alcalde, pues las fuerzas políticas deberán construir acuerdos para impulsar sus proyectos y asegurar mayorías.
En ese escenario, también se menciona al exsenador Horacio José Serpa, quien buscaría regresar al Concejo, donde fue el candidato más votado en 2015.
Sobre todos estos cálculos pesará el desempeño del Gobierno de Abelardo de la Espriella. La elección de octubre de 2027 llegará a la mitad de su mandato y funcionará, en buena medida, como un termómetro de su gestión en la ciudad más poblada del país. Una primera medición, realizada al cumplir su primer mes en el cargo, le dio 51,8 % de aprobación frente a 43,2 % de desaprobación.
La elección de 2027 se perfila, así, como una disputa entre una izquierda que intenta ordenar sus fuerzas mediante una consulta, una centroderecha que reúne varios nombres posibles y un sector que buscará defender la gestión de Galán. Las decisiones que se tomen en los próximos meses definirán quiénes pasan de las conversaciones a las candidaturas oficiales, en una ciudad cuyo comportamiento electoral ha cambiado de manera recurrente entre una elección y otra.
