El poder del consumidor en la economía circular

En un mundo que avanza de manera tan desafiante cada día es importante entender el rol de los consumidores dentro de la economía circular y optar por medidas que nos permitan ser más amigable con el medio ambiente.

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En la última década, la economía circular ha emergido como un paradigma económico alternativo, desafiando las convenciones del modelo lineal de «extraer, fabricar, usar y desechar». En el centro de esta transformación se encuentra el poder del consumidor, cuyas decisiones cotidianas están moldeando el futuro sostenible de la economía global.

En la economía circular, los consumidores desempeñan un papel fundamental al exigir productos y servicios que sean diseñados con la sostenibilidad en mente. Esta demanda impulsada por el consumidor está remodelando las estrategias empresariales, obligando a las empresas a adoptar prácticas más responsables y a repensar la forma en que producen, distribuyen y reciclan sus productos.

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El papel fundamental del consumidor dentro de la economía circular

Desde la perspectiva educativa, Andrés Chavarro, coordinador del Programa de Gestión Ambiental del Politécnico Grancolombiano habla sobre cuál es el papel de los consumidores en la promoción de la economía circular Expresando que

Andrés Chavarro, coordinador del Programa de Gestión Ambiental del Politécnico Grancolombiano habla sobre cuál es el papel de los consumidores en la promoción de la economía circular
Andrés Chavarro, coordinador del Programa de Gestión Ambiental del Politécnico Grancolombiano

“el consumidor desempeña un papel indispensable en este proceso. Por ejemplo, las estrategias de economía circular se basan en las famosas ‘tres R’: rechazar, reutilizar y reparar. Rechazar implica consumir menos, lo que genera menos residuos. Reparar implica evitar la obsolescencia programada y alargar la vida útil de los productos”.

De igual forma mencionó que “otro papel importante del consumidor radica en preferir los servicios sobre los productos. Esta preferencia reduce la necesidad de poseer múltiples productos, fomentando el intercambio y el uso compartido. Este cambio de valores estimula la economía circular y cierra el ciclo”.

«Sin embargo, no es suficiente que solo las empresas hagan esfuerzos ambientales. Los consumidores también deben cambiar sus valores y preferir opciones más sostenibles, como los servicios, para que la economía circular sea efectiva.»

La conciencia ambiental de los consumidores está en aumento, y con ella, su capacidad para influir en las prácticas empresariales. A medida que más personas eligen marcas que priorizan la sostenibilidad y la reutilización de recursos, las empresas se ven obligadas a adaptarse o enfrentar el riesgo de perder relevancia en un mercado cada vez más consciente.

Juan Pablo Socarrás, Diseñador, Director Creativo CMMC habla de la importancia de la conciencia ambiental en la economía circular
Juan Pablo Socarrás, Diseñador, Director Creativo CMMC

Por su parte Juan Pablo Socarrás, diseñador y director creativo CMMC al preguntársele por ¿Cómo cree que la conciencia ambiental de los consumidores ha evolucionado en los últimos años y qué impacto ha tenido en las prácticas empresariales? En un sector como la moda. Manifestó que «es crucial entender que ninguna marca o empresa es 100% sostenible. Todos estamos en un camino hacia la sostenibilidad en un mundo que evoluciona constantemente. En este tema, es importante reconocer que todas las empresas están transitando hacia la sostenibilidad, aunque este camino puede ser complejo y desafiante”.

De igual manera resaltó que “nos dirigimos hacia un mundo más sostenible con objetivos claros establecidos por las Naciones Unidas, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030. Estos 17 puntos abarcan no solo aspectos ambientales, sino también económicos y de cooperación. Es esencial que las empresas sean honestas y transparentes en su transición hacia la sostenibilidad, reconociendo que pueden abordar uno, dos o máximo tres puntos de los ODS. Ninguna empresa ha logrado abordar más de 8 puntos hasta ahora”.

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Y también que “es fundamental ser conscientes de las demandas del consumidor, que cada vez exige más acciones concretas en favor del medio ambiente, de los trabajadores, de la equidad de género y de la comunidad en general. Cada día, las empresas se vuelven más conscientes de su papel y responsabilidad en la construcción de un mundo más sostenible y equitativo. Es por eso que están transitando hacia un futuro más viable, sostenible y equitativo, adaptándose a los cambios constantes del entorno global».

La transparencia y la trazabilidad se han convertido en demandas clave de los consumidores en la economía circular. Exigen conocer el origen de los productos, los materiales utilizados en su fabricación y cómo se gestionan al final de su vida útil. Esta presión ha llevado a muchas empresas a abrirse y compartir información detallada sobre sus procesos y cadenas de suministro.

El poder del consumidor en la economía circular no se limita solo a las decisiones de compra. Cada vez más, los consumidores están optando por alquilar, intercambiar o reparar productos en lugar de comprar nuevos, promoviendo así un modelo de consumo más consciente y reduciendo la generación de residuos.

La economía circular no solo ofrece beneficios ambientales, sino también económicos. Los consumidores están descubriendo que participar en prácticas de consumo sostenible puede conducir a ahorros a largo plazo, ya sea a través de la durabilidad de los productos, el acceso a opciones más asequibles o la participación en modelos de economía compartida.

La educación juega un papel crucial en capacitar a los consumidores para ejercer su poder en la economía circular. A medida que aumenta la conciencia sobre los impactos ambientales y sociales del consumo, los consumidores están mejor equipados para tomar decisiones informadas y responsables.

Los avances tecnológicos también están empoderando a los consumidores en la economía circular. Aplicaciones móviles, plataformas en línea y herramientas de comparación están facilitando a los consumidores encontrar productos sostenibles, conocer su huella ambiental y conectarse con comunidades de consumo responsable.

Es por ello que para Paula Duque Naranjo, gerente de Planeación Estratégica de Provokers considera que «creo que es fundamental partir de la base de que muchos consumidores no están bien educados en temas de sostenibilidad. A menudo, tienen conciencia del problema, pero no saben cómo abordarlo debido a la falta de información, una responsabilidad que recae tanto en empresas como en gobiernos.

Paula Duque Naranjo, gerente de Planeación Estratégica de Provokers habla de la importancia de la educación a los consumidores dentro de la economía circular
Paula Duque Naranjo, gerente de Planeación Estratégica de Provokers

Es importante tomar medidas para promover un consumo más responsable. Esto va más allá de aspectos evidentes como el ahorro de energía y agua. Se necesita legislación que obligue a los consumidores a tomar decisiones más sostenibles, como pagar un sobrecosto por consumir más allá de ciertos límites de recursos.

Por ejemplo, el uso de medios de transporte más sostenibles es una necesidad, pero aún no está lo suficientemente impulsado por una conciencia real de sostenibilidad. El tema de las bolsas plásticas es otro ejemplo: aunque vemos un aumento en el uso de bolsas reciclables, a menudo esto se debe a impuestos o regulaciones, en lugar de una elección consciente por parte del consumidor.

Es evidente que aún hay mucho por hacer en cuanto a educar al consumidor y mostrarle nuevas formas de consumo sostenible. Es crucial proporcionarles evidencia del impacto de sus acciones y cómo estas afectan el futuro. Según una encuesta, el 84% de los consumidores expresan la necesidad de estar mejor informados sobre el impacto de sus acciones para poder actuar de manera más responsable.

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Creo que muchos expertos en sostenibilidad han llegado a la misma conclusión: la educación es clave para impulsar un cambio significativo en nuestros hábitos de consumo», expresó

Felipe Gómez, director de negocios TORK habla sobre economía circular
Felipe Gómez, director de negocios TORK

En cuanto al tema tecnológico Felipe Gómez, director de comercial de Tork para la región Andino-Caribe, expresó que “las tecnologías emergentes se deben convertir en un aliado y una plataforma más para comunicar, enseñar y generar conciencia de lo que debemos hacer como consumidores, para mí son herramientas habilitadoras de un buen proceso de circularidad, educación en aras de la sostenibilidad. Entonces veámoslo como unos habilitadores, mas que como una amenaza para el mercado y el medio ambiente”.

De igual forma Gómez destacó el trabajo que vienen haciendo desde Tork en cuanto a la recuperación de dispensadores con remplazos de accesorios o mantenimiento de estos para darles un periodo de vida útil más prolongado.

En el caso que su vida útil ya haya terminado lo que hace la compañía es triturarlos para la generación de nuevos dispensadores, recuperando así 5,2 toneladas de plástico que equivalen aproximadamente a 9,2 toneladas de CO2, destacó Gómez.

El poder del consumidor en la economía circular está desafiando la noción de que el crecimiento económico debe estar necesariamente vinculado a un mayor consumo de recursos. En cambio, los consumidores están demostrando que es posible prosperar económicamente mientras se preservan los recursos naturales y se reducen los impactos ambientales.

El cambio hacia una economía circular no solo depende de las decisiones individuales de los consumidores, sino también de la colaboración entre distintos actores. Gobiernos, empresas, organizaciones sin fines de lucro y la sociedad civil deben trabajar juntos para crear un entorno propicio para la adopción generalizada de prácticas circulares.

A medida que la economía circular gana impulso, es fundamental abordar las barreras que puedan obstaculizar su adopción generalizada. Esto incluye la necesidad de políticas públicas que fomenten la circularidad, incentivos para la innovación y la inversión en infraestructuras de reciclaje y reutilización.

El poder del consumidor en la economía circular es un recordatorio de que cada elección de compra tiene un impacto, tanto en el medio ambiente como en la economía. Al optar por productos y servicios que promuevan la sostenibilidad, los consumidores están contribuyendo a la creación de un futuro más próspero y equitativo para las generaciones venideras.

En última instancia, el poder del consumidor en la economía circular representa una oportunidad para transformar no solo la forma en que consumimos, sino también la manera en que concebimos el crecimiento económico y el bienestar humano. Es un llamado a la acción para que los consumidores ejerzan su influencia de manera consciente y constructiva en la construcción de un mundo más sostenible y resiliente.

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