La construcción en Antioquia prevé un movimiento económico superior a los $20 billones, impulsado por el inicio de nuevos proyectos residenciales y no residenciales, de acuerdo con las proyecciones de Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia. Durante el Congreso de la Construcción 2026, realizado en Cartagena, el dirigente gremial señaló que el departamento concentraría cerca de $18 billones en inversiones destinadas a vivienda, en medio de los desafíos que enfrenta el mercado para responder a las necesidades habitacionales de la población.
Según Loaiza, Antioquia representa el 17,5 % de la actividad nacional en vivienda y el 20 % de las licencias de construcción, incluidas las edificaciones no residenciales. El volumen de inversión proyectado también tendría efectos sobre el empleo, pues el sector espera contar con más de 200.000 trabajadores directos en las obras.
El panorama comercial, sin embargo, todavía presenta dificultades. Camacol Antioquia calcula que durante este año se venderán cerca de 20.000 viviendas en el departamento, por debajo de las 24.000 registradas anteriormente, una reducción que el gremio interpreta como parte de un ajuste del mercado, con expectativas de recuperación a futuro.
Camacol Antioquia pide cambios al POT para ampliar la oferta de vivienda en Medellín
Uno de los principales retos identificados por Loaiza está en la capacidad de Medellín para facilitar nuevos desarrollos inmobiliarios y responder a la demanda de los hogares. El dirigente gremial considera que la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) debe permitir un mayor aprovechamiento del suelo disponible, especialmente en las zonas planas y en los corredores cercanos al sistema de transporte masivo.
Para Camacol, la expansión de la construcción hacia las laderas también está relacionada con las dificultades que enfrenta la actividad formal. Loaiza cuestionó los costos de las obligaciones urbanísticas y los tiempos requeridos para obtener autorizaciones, al señalar que Medellín tiene cerca de 90 trámites asociados a la construcción y que la aprobación de un plan parcial puede tardar hasta cuatro años.
A su juicio, estas condiciones afectan la viabilidad económica de los proyectos y desincentivan la inversión, mientras otros municipios del Valle de Aburrá reciben parte de la oferta que no logra desarrollarse en la capital antioqueña.
El representante gremial sostuvo que esta distribución de la vivienda contribuye a que localidades como Bello, Sabaneta y Envigado funcionen como lugares de residencia para personas que trabajan en Medellín, lo que incrementa los desplazamientos diarios y presiona la movilidad. En ese escenario, planteó que el nuevo POT debe facilitar la densificación urbana y promover proyectos alrededor de las estaciones actuales y futuras del transporte público.
Vivienda informal y acceso a soluciones habitacionales
Loaiza también advirtió sobre los riesgos asociados a la construcción informal, especialmente en los segmentos de menores ingresos. Según explicó, cuando la oferta formal no logra responder a la necesidad de vivienda social, algunas familias terminan construyendo sin licencias, controles urbanísticos ni garantías técnicas, una situación que puede comprometer la seguridad de las edificaciones.
Por eso, insistió en que ampliar la disponibilidad de vivienda formal requiere condiciones que permitan al sector privado desarrollar proyectos y atender tanto el déficit acumulado como la demanda de los nuevos hogares.
En materia de vivienda de interés social, el dirigente señaló que Antioquia ha recurrido a mecanismos de apoyo de los municipios y las cajas de compensación familiar para compensar parcialmente la falta de subsidios nacionales. No obstante, sostuvo que una mayor disponibilidad de ayudas permitiría mejorar el comportamiento comercial del sector.
La vivienda sobre planos, una alternativa para los compradores
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la compra de vivienda sobre planos, un mecanismo que, según Loaiza, representa el 98 % de la comercialización nacional. Esta modalidad permite distribuir el pago de la cuota inicial durante varios años, facilitando que los hogares organicen sus ahorros antes de solicitar financiación hipotecaria.
El gerente de Camacol Antioquia agregó que las perspectivas de las tasas de interés también inciden en las decisiones de compra, pues una reducción futura podría mejorar las condiciones de financiación de quienes adquieren inmuebles durante la etapa de construcción.
Finalmente, reiteró que la actualización de las normas urbanísticas será determinante para ampliar la oferta habitacional en Medellín y el departamento, en un contexto en el que el gremio espera que la construcción recupere dinamismo y contribuya al empleo y la actividad económica regional.
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