ISA reduce 17,5 % su consumo de agua con 28 Subestaciones Verdes

ISA redujo 17,5 % su consumo global de agua en cuatro años y acumuló un ahorro de 24.208 m³ mediante medidas de sostenibilidad en sus redes de transmisión.

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La infraestructura eléctrica también se está convirtiendo en un espacio para aplicar soluciones de economía circular y uso eficiente de los recursos, una estrategia que ISA ha desarrollado mediante la transformación de 28 subestaciones bajo su iniciativa Subestaciones Verdes, con resultados en materia de ahorro de agua, aprovechamiento de residuos y generación de energía limpia.

Desde 2018, estas intervenciones han permitido ahorrar 24.208 m³ de agua en Colombia, un volumen equivalente al consumo mensual de 155 viviendas, mientras la compañía reporta una reducción global de 17,5 % en su consumo hídrico durante los últimos cuatro años, pese a que su operación en la región creció 20 % durante ese periodo.

Los resultados fueron presentados durante Climate Week 2026 en Medellín, donde ISA destacó que el crecimiento de la infraestructura de transmisión puede avanzar acompañado de medidas orientadas a disminuir el impacto ambiental de sus operaciones.

Agua de lluvia y economía circular llegan a las subestaciones de ISA

En Colombia, ocho de las Subestaciones Verdes funcionan actualmente sin generar vertimientos hacia el suelo o fuentes hídricas, mientras otras doce cuentan con sistemas para recolectar y utilizar agua lluvia, reduciendo así la presión sobre fuentes convencionales de abastecimiento.

La estrategia también contempla humedales artificiales para realizar procesos naturales de tratamiento del agua, sanitarios secos, paneles solares para generar energía y programas de aprovechamiento de residuos orgánicos, mediante los cuales fueron transformadas 50,4 toneladas durante el último año.

ISA reduce 17,5 % su consumo de agua con 28 Subestaciones Verdes
Foto: Cortesía

Uno de los casos destacados es la subestación Sogamoso, en Santander, que alcanzó un autoabastecimiento energético del 100 %. La intervención tuvo una inversión de $723 millones y generó $1.310 millones en beneficios económicos y ambientales combinados, lo que representó un retorno de $1,93 por cada peso invertido.

El modelo comenzó a replicarse en la sede Medellín y en la subestación Ancón Sur, con el objetivo de ampliar las soluciones de autonomía energética dentro de la infraestructura de ISA.

La apuesta ambiental también se extiende a las líneas de alta tensión, donde la compañía incorporó prácticas de economía circular para reutilizar torres metálicas que habían sido desmontadas en Santander. Este proceso permitió reducir el uso de acero nuevo de 91 toneladas en 2024 a 30 toneladas en 2025, además de generar un ahorro del 73 % en los costos de fabricación frente al año anterior.

Para Juliana Suso Jaramillo, vicepresidenta de relaciones institucionales de ISA, la transición energética requiere no solo construir nueva infraestructura, sino también aprovechar de manera más eficiente los recursos existentes, de modo que la seguridad energética pueda avanzar junto con la reducción de la huella ambiental.

Actualmente, ISA suma más de 37 prácticas de economía circular en América Latina, incorporadas en diferentes etapas de sus activos, desde el diseño hasta la operación, una estrategia que busca combinar la expansión de sus redes con la protección de los recursos naturales.

Estas acciones hacen parte de la hoja de ruta de sostenibilidad de la compañía, que contempla la reducción de gases de efecto invernadero bajo la meta Net Zero 2050, la adaptación de su infraestructura frente al cambio climático y el desarrollo de mecanismos de finanzas sostenibles para respaldar sus proyectos.

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