El eco de las locomotoras que alguna vez definieron el progreso de Antioquia parece estar más cerca de volver a escucharse. En el corazón del Nordeste antioqueño, una región cuya identidad se forjó entre rieles y túneles, ha comenzado a rodar un proyecto que promete no solo rescatar la memoria histórica, sino convertirla en el motor de un nuevo modelo económico: el Ecoparque Ferroviario del Nordeste.
Panorama general: La iniciativa fue presentada formalmente este viernes 20 de marzo en un encuentro liderado por Comfenalco Antioquia, en alianza con actores clave como la Concesión Vías del Nus y la minera Antioquia Gold. El escenario para este anuncio no fue un auditorio convencional, sino el predio La Selva, un terreno estratégico de 10 hectáreas ubicado entre los corregimientos de Porce y Santiago (Santo Domingo), donde los asistentes recorrieron a caballo la magnitud de lo que será el próximo gran «parche» turístico del departamento.
El Ecoparque no pretende ser solo un lugar contemplativo. Según José Molina, socio cofundador de Corfeturs y uno de los principales impulsores de la idea, el objetivo es crear un Centro de Atención al Visitante que funcione como puerta de entrada a un abanico de experiencias: senderismo, avistamiento de aves y, sobre todo, una inmersión profunda en la cultura ferroviaria que hace más de un siglo lideró el ingeniero cubano Francisco Javier Cisneros.
«Queremos que este terreno sea un eje de desarrollo para las comunidades y un sitio donde el turista entienda la historia que nos transformó», explicó Molina, subrayando la importancia de la alianza con empresas como Transmetano, Gramalote y la Cámara de Comercio del Magdalena Medio.
El regreso del tren: Antioquia lanza el Ecoparque Ferroviario en el Nordeste

Aunque el Ecoparque es la piedra angular, la visión de los líderes regionales apunta a un objetivo aún más audaz: la reactivación de una ruta turística en tren. El plan contempla un recorrido de 24 kilómetros que atravesaría cinco estaciones emblemáticas:
Cisneros
Limón
Santiago
Porce
Botero
La gran protagonista de este sueño es la locomotora número ocho, la cual pretenden poner a funcionar nuevamente para cruzar el legendario túnel de La Quiebra. Sin embargo, para que el vapor vuelva a surcar las montañas, aún falta un paso administrativo crucial: que el Instituto Nacional de Vías (Invías) otorgue el comodato para el uso de la línea férrea.
Por qué es importante: Aunque el presupuesto final y la fecha exacta de la primera piedra están por definirse, el optimismo es palpable. Los promotores estiman que, una vez se cuente con los permisos legales y la «luz verde» institucional, la construcción de la primera etapa del Ecoparque podría ejecutarse en un plazo de un año.
El Nordeste antioqueño, que por décadas guardó silencio tras el cese de operaciones del ferrocarril, hoy se prepara para que su historia vuelva a caminar sobre rieles, esta vez impulsada por el turismo sostenible y el orgullo de su herencia.
Para Lina María Correa, alcaldesa de Cisneros, este proyecto es una necesidad urgente para dinamizar la economía local. «Estamos a solo una hora del Valle de Aburrá. Este impulso reactivará a nuestros comerciantes y emprendedores», afirmó la mandataria, haciendo un llamado al Gobierno Nacional para agilizar los trámites institucionales.
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