Demostramos que en el proceso de paz ‘no hay cartas escondidas’: Presidente Santos

0

El Mandatario aseguró que están quedando atrás las falsas versiones sobre lo que se está negociando en el proceso de paz que se lleva a cabo en La Habana. 

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, afirmó este sábado que con la publicación de los textos de los acuerdos parciales alcanzados en la Mesa de Conversaciones de La Habana, se demostró que no hay cartas escondidas en los diálogos de paz.

Durante la entrega de viviendas cumplida hoy en Valledupar, el Mandatario aseguró que así están quedando atrás las falsas versiones sobre lo que se está negociando en el proceso de paz que se lleva a cabo en la isla de Cuba.

“Al revelar el texto de los acuerdos, la gente se está dando cuenta de que lo que les hemos venido diciendo a todos y cada uno de los colombianos, a través de los comunicados, es exactamente lo que hemos venido negociando. Aquí no hay cartas escondidas”, aseveró el Jefe de Estado.

“Atrás están quedando todas esas versiones que aquí llegaron al departamento de Cesar. Versiones sobre qué era lo que estábamos negociando, qué era lo que estábamos acordando en La Habana, eso ya está siendo eliminado de la mente de mucha gente”, explicó.

Tras reiterar que las conversaciones en La Habana se adelantan con toda la transparencia, el Presidente Santos insistió en que la revelación de los textos de los acuerdos alcanzados acaba con las especulaciones en torno al proceso de paz.

“Eso elimina de tajo todas esas especulaciones que se han venido tejiendo alrededor del proceso, por parte de quienes no quieren que el proceso prospere”, puntualizó el Presidente Santos.

Presidente Santos anuncia inversiones por 1,9 billones de pesos para el departamento de Cesar.

0

“Entre el año 2010 y el año 2014, el Gobierno invirtió en el Cesar 1,9 billones de pesos, solamente en materia de infraestructura. Esto, para darles una comparación, es cinco veces más de lo que se invirtió en el Cesar en los ocho años anteriores a mi Gobierno”, afirmó el Mandatario durante la entrega de cartas de asignación de subsidios y viviendas rurales en la ciudad de Valledupar. 

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, aseguró este sábado que el propósito de su Gobierno es invertir durante los próximos cuatro años 1,9 billones de pesos en el departamento de Cesar.

Así lo manifestó el Mandatario durante la firma del acuerdo de intención entre el Findeter y el departamento de Cesar –el cual le permite a este departamento el acceso a un crédito por 120 mil millones de pesos para la construcción de vías en esa región del país–, y la entrega de cartas de asignación de subsidios y viviendas rurales por parte del Ministerio de Agricultura.

“Entre el año 2010 y el año 2014, el Gobierno invirtió en el Cesar 1,9 billones de pesos, solamente en materia de infraestructura. Esto, para darles una comparación, es cinco veces más de lo que se invirtió en el Cesar en los ocho años anteriores a mi Gobierno. El propósito para los próximos cuatro años es invertir otros 1,9 billones de pesos aquí en el Cesar”, aseguró el Jefe de Estado.

Cabe destacar que este sábado en Valledupar el Mandatario entregó las llaves de sus nuevas viviendas a 230 hogares beneficiarios del Programa de Vivienda de Interés Social Rural, el cual alcanzó una inversión cercana a los 3.400 millones de pesos.

Así mismo, al exponer los alcances del acuerdo del crédito por 120 mil millones entre el departamento de Cesar y el Findeter, el Jefe de Estado expresó que estos recursos “van a financiar unas vías muy importantes, terciarias y secundarias, que han sido priorizadas dentro de este plan que Findeter ha venido impulsando con las ciudades”.

“Es un crédito a un interés muy bajo, que es subsidiado por el Gobierno y por eso se llama tasa compensada. Por eso es tan atractivo”, explicó.

De igual forma, el Presidente Santos resaltó la importancia del acceso a la vivienda para la lucha contra la pobreza, y aseguró que en los primeros cuatro años de su administración fueron construidas 98 mil viviendas gratis destinadas al sector rural. «O sea, las 100 mil en el sector urbano que han tenido tanta repercusión y que han tenido tanto renombre, pues hemos hecho algo similar en el campo”, indicó.

“Hace algunos años, el 47 por ciento de los proyectos de vivienda rural nunca se hacían. Y uno pregunta: ¿Qué pasaba? Pues simplemente o se robaban la plata o los operadores no funcionaban, diferentes razones. Hoy podemos decir que el ciento por ciento de los subsidios que estamos entregando se está traduciendo en viviendas gratis y concretas”, puntualizó.

Las Farc y la cocaína: Fernando Londoño Hoyos

0

Las Farc y la cocaína

 

Que las FARC contribuyan a ganar la lucha contra el narcotráfico valdría tanto como pedirle a Hitler su ayuda para  combatir la crueldad en los campos de concentración. Claro que si lo que se busca es el consejo de los expertos, llegaron donde había.

Lo que parece un chiste de mal gusto tiene incidencias enormes para nuestro futuro. Porque esta nueva treta de Santos y sus cómplices tiene por objeto perdonar el tráfico de drogas y blindar a quienes lo han cometido en grande contra las impertinencias de los Estados Unidos. Contra la extradición, para ser exactos.

La cuestión empieza por el tratamiento de las zonas cocaleras. Tratándose de regiones campesinas, han de usarse compasión y buenas maneras. La mano dura hay que proscribirla. Por eso se empezará por convencer amistosamente a los cocaleros para que abandonen el negocio, después de ofrecerles otro más rentable y carente de riesgos. Esa tarea, como cualquiera lo sospecha, se le asigna a las FARC.

No nos ha dicho el Talleyrand criollo, el Doctor De La Calle, de cuánto tiempo dispondrá Timochenko para esta amistosa pedagogía. Suponemos que será cuestión de años. Pues si vencido ese plazo indeterminado los campesinos persistieren en su negocio, se usará la fuerza contra sus cultivos. Que excluye, por supuesto, el descortés recurso a las fumigaciones aéreas. La erradicación será manual y queda por ver quiénes serán los erradicadores. Probablemente los milicianos, pensamos nosotros.

Así, entre zalemas y sofismas el documento de La Habana deja claro que la cocaína disfrutará por años de la comprensión del Estado. Mientras tanto, que el país soporte la violencia que ese maldito negocio genera. Pero no importa. El todo es no molestar a Juanpa ni oscurecer su gloria.

Ni una palabra dicen los documentos de paz, es como los llaman, de los fabulosos capitales que se han amasado con esa práctica. Al fin y al cabo, una organización tan respetable como las FARC no puede quedar exhausta de recursos.

Tampoco hay nada dicho de la manera que tenga Colombia a mano para tratar el problema internacional que estas condescendencias le generan con los Estados Unidos. Pero como ya está prevista la revisión de los TLC, puede aprovecharse el envión para revocar todos los demás convenios vigentes. Como los muy incómodos que implican la extradición de delincuentes colombianos que afecten la seguridad de los demás pueblos.

Las Fuerzas Militares no dejan de ser incómodas para la bonanza del negocio. Pero todo está previsto. Ya se va perfilando la tesis de dedicarlas exclusivamente a la defensa de la soberanía frente a los ataques externos. Mientras nos protegen de los rusos y los chinos, el narcotráfico lo maneja la Policía. ¿Es encantador, verdad?

Queda todavía por resolver un pequeño problema. El Código Penal contempla el narcotráfico como delito autónomo, en nada ligado al delito político. Pues ya está la solución, que se impone apenas propuesta la dificultad. Como las FARC son una organización política, cuanto hace para financiarse es parte de esa estructura. El narcotráfico, con la explotación del oro, el contrabando, la extorsión y el secuestro se convierten en delitos políticos que tendremos de perdonar para que haya paz. Si nos llega a parecer otra cosa, seremos instigadores de la violencia y enemigos de la convivencia. Lo tenemos claro.

El club de los impedidos: Ruben Dario Barrientos

0

El club de los impedidos

 

Crece y crece el ingreso a un club muy peculiar y sin personería jurídica: el de los impedidos. No hablamos de quienes tienen impedimentos físicos sino de quienes, ostentando encopetadas investiduras, se declaran a menudo impedidos para votar decisiones en grande. Por ejemplo, de 19 senadores, 13 se declararon impedidos para votar la reforma al equilibrio de poderes, que es una de las banderas del presidente Santos. La discusión se ventila en el seno de la comisión primera del Senado y se necesitan diez votos para sacarla adelante. Finalmente, la decisión al respecto condujo a que solo se aceptó el impedimento de Viviane Morales y los doce impedimentos restantes fueron disuadidos.

En los estatutos del club de los impedidos, toman asiento: las investigaciones, los procesos disciplinarios y los conflictos de intereses. Pero como un club es una asociación de personas con intereses comunes, 17 concejales de Cartagena se declararon impedidos para votar el proyecto que entrega sede gratuita a la Fiscalía, so pretexto de que ese ente los está investigando. En el 2012, el senador Armando Benedetti se declaró impedido para votar la elección del procurador, por tener una investigación en contra. Y como la batahola estaba armada, el 20% del senado se declaró impedido, argumentando conflictos de intereses, bien por tener procesos disciplinarios en la Procuraduría o bien por tener familiares muy próximos trabajando en el ministerio público. Todos bienvenidos al club, desde luego.

Empero, como hay que tener ministros admitidos, el Ministro de Justicia, Yesid Reyes Alvarado, se declaró impedido hace un mes en los casos de María del Pilar Hurtado y Andrés Felipe Arias, indicando que fue abogado de Peñate, exdirector del DAS, y apoderado de Valerie Domínguez en el proceso de Agro Ingreso Seguro. Y para seguir sumando adherentes al club, en el caso Petro llegaron a formar parte del grupo personas muy connotadas: 3 magistrados de la H. Corte Suprema de Justicia se declararon impedidos para conocer los recursos de impugnación presentados ante la Sala Civil en contra del fallo que ordenó la restitución del cuestionado alcalde de Bogotá. Y en febrero de este año, un juez de tutelas también se declaró impedido en el tristemente célebre caso Petro. Hasta la presidenta del Consejo de Estado, se declaró impedida para este caso específico.

Si miramos el espejo retrovisor, otras personas se sentaron a manteles en las instalaciones invisibles del club: en el caso de la Yidis-política, cinco magistrados de la Honorable Corte Suprema de Justicia se declararon impedidos. Y en el 2008, ocho senadores se declararon impedidos para votar la reforma política. Hace algún tiempo, también, 48 representantes a la Cámara se declararon impedidos para votar la reforma tributaria.

¿Realidad o miedo?  Hay de las dos cosas. Si lo primero, cabría preguntarse: ¿Cuál es el filtro para postular candidatos que están tan contaminados, si ello deparará permanentes impedimentos? Si lo segundo, estamos fregados: las investiduras hay que asumirlas con dignidad y entereza. La verdad es que existen reglamentos de inhabilidades, incompatibilidades y conflictos de intereses y, hay que decirlo francamente, muchas veces a los cobardes les demuestran que no están incursos. No menos real es que existen muchas veces temores a los debates, porque hay muchas personas condenadas y con pérdida de investidura. Lo cierto es que estamos cansados de esta palabreja que no deja avanzar. Y el club sigue con las inscripciones abiertas y las puertas de par en par…

Córdoba, el reflejo del saqueo nacional: Abelardo De La Espriella

0

Córdoba, el reflejo del saqueo nacional.

He dicho muchas veces en esta columna que el origen de la violencia no es solo la pobreza, sino también el saqueo a las arcas públicas, la ausencia de una democracia efectiva, verdadera, y, por supuesto, la complacencia –en la mayoría de los casos- de la justicia con el delito.

En Colombia se confunde democracia con elecciones. Nuestras jornadas electorales son un parapeto, una gran farsa orquestada por quienes dicen representar al Estado de Derecho, mentira que alberga como única finalidad mantener los privilegios de unos cuantos, en desgreño de lo que le conviene al resto del colectivo social.

Todos sabemos que al País se lo están robando de cabo a rabo y que las reformas tributarias que se promueven y aprueban no son para cubrir el déficit fiscal ni para reactivar la economía a través de grandes construcciones de obras públicas o para solucionar los problemas básicos de la población, sino para saciar el apetito de quienes se han enriquecido ilícitamente a costa de la cosa pública. Con ese mismo dinero sucio y maldito, se hacen elegir o eligen a otro una y mil veces en cargos de elección popular, para seguir montados en el carro del torcido.

El caso del departamento de Córdoba es horrible, da tristeza y mucha rabia. ¿Desde cuándo se lo están robando? Desde siempre, pero ahora más que nunca, por el monto de las regalías que se perciben, pues subieron del 20% al 80%. Lamentablemente, esos recursos no han servido para sacar a ese departamento de la vergonzosa miseria que lo abruma, sino para llenar las alforjas de algunos políticos, contratistas y gobernantes, que, con su impudicia, hunden en el abandono a una población que muere de hambre y sed, que no tiene trabajo, educación ni salud. En algunas zonas de mi amado terruño, la gente vive como en el medioevo: el agua se transporta en burros, y las personas, como los micos, defecan desde los árboles.

Mientras tenga alientos, mi voz se alzará contra quienes insisten en ignorar que los dineros públicos son sagrados, intocables. Por eso, lo mínimo que podemos hacer los ciudadanos de bien es exigirles a las autoridades investigar el alto grado de desnutrición de los niños cordobeses, el desfalco en las vías terciarias, en los hospitales, los escenarios deportivos inconclusos, los seudo proyectos productivos y los contratos adjudicados a fundaciones (no de dudoso origen sino de origen bien conocido), entregados con la finalidad criminal de eludir la licitación pública. Ningún ser humano decente puede molestarse por tan loable propósito, como es el de denunciar el “robispicio”; solo se indignarán aquellos miserables que beben del pozo putrefacto de la corrupción.

¡Que no nos vengan a decir que la responsabilidad de todo el desastre que padece el departamento de Córdoba es de Jairo Zapa, el Director de Regalías vilmente asesinado, porque detrás de él están los vivos que segaron su vida y que evidentemente hacían parte de un oscuro cartel de las contrataciones!

¿Con qué objeto el gobernador de Córdoba delega la facultad para contratar multimillonarias sumas de dinero, si no es para eludir su responsabilidad en los “negociados” que se tejieron en esas licitaciones? Esa delegación -usted como abogado lo sabe- no lo exime de la responsabilidad penal, disciplinaria y fiscal, Gobernador Lyons, como bien lo han señalado, en reiterada jurisprudencia, la Corte Suprema de Justicia, y, en decisiones similares, la Procuraduría y la Contraloría.

La situación de Córdoba es de tanta gravedad que amerita que la Gobernación sea intervenida para evitar un descalabro de incalculables proporciones. Córdoba es el refejlo del peor de los males: la corrupción que desangra nuestra patria. La palabra la tienen los entes de control.

La ñapa: En un Estado de Derecho, no puede haber funcionarios públicos, sin Juez ni Ley. Bienvendo el Tribunal de Aforados; es una necesidad inaplazable.

Escrito en piedra: Jose Felix Lafaurie

0

Escrito en piedra

 

José Félix Lafaurie Rivera

@jflafaurie

 

“No habrá nuevos impuestos” esculpió en piedra Juan Manuel Santos en 2010. Para la misma época, aludiendo a una frase que atribuyen a Nietzche, y tratando de ambientar lo que después serían los diálogos con las Farc, afirmó que “solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias”. En cuanto a la primera, mi consejo no pedido es que un candidato no debe escribir en piedra lo que no podrá cumplir como gobernante; y esto porque, precisamente, la segunda es totalmente válida, aunque en el caso de las Farc no lo era, pues no habían cambiado las circunstancias de una guerrilla narcoterrorista y lo que se imponía era el imperio de la ley y no la negociación claudicante.

 

Si el presidente había decidido sacar de su bolsillo la llave de la paz para abrir una puerta por la que entraron las Farc, con sus armas y su violencia como respaldo de sus exigencias extorsivas, pues también debió pensar en el costo de esas exigencias, que ahora llaman ‘posconflicto’, y que no es otra cosa que la enorme y centenaria deuda del Estado con el campo y con una gran reforma que garantice el ejercicio honorable de la política, el derecho a la justicia debida y la utilización pulcra de los dineros públicos.

 

Semejante deuda solo se puede saldar con recursos que hoy no existen y que, por tanto, deben salir de una combinación entre: primero, reducciones en funcionamiento, sobre las cuales se anticipa un compromiso del 10%; segundo, mayor eficiencia en la Inversión, en lo que no hay mayores compromisos y, más bien, una tendencia a la atomización de las Regalías, de la ‘mermelada’ de los cupos indicativos y del billón de pesos del Pacto Agrario; y tercero, pues más impuestos, ya que no se venderán activos y los ingresos petroleros están menguados por cuenta del terrorismo de las FARC.

 

Tocará borrar en la piedra porque se necesitarán más impuestos. El tema es cómo, cuánto y a quién. Según los especialistas, se impone una reforma tributaria estructural –el actual Estatuto es una colcha con remiendos desde ¡1989!–, pero el Gobierno, después de sus inventos de 2012 –CREE, IMAN, IMAS- se compromete apenas con una solución tapahuecos: La ley de Financiamiento, un eufemismo para una reforma inmediatista que tape el hueco de 12,5 billones del presupuesto de 2015, y una Reforma Tributaria de corto aliento, que tape los huecos hasta 2018.

 

En las dos el Gobierno no se meterá con el IVA ni con los ‘sagrados’ dividendos, sino con la prórroga del impuesto al patrimonio y del 4 x mil, con el que los colombianos rescatamos al sector financiero que hoy muestra utilidades billonarias; con el que se han tapado huecos desde hace quince años, incluidos los del sector agropecuario en 2014, para neutralizar las protestas que amenazaban la reelección.

 

El 4 x mil es facilismo tributario. Gravar el patrimonio es castigar el ahorro en bienes que, para las personas naturales, no generan ingreso en la mayoría de los casos. No gravar los dividendos es privar a la sociedad del aporte de quienes tienen grandes y ociosos excedentes que les generan lucrativas rentas.

 

¿Cómo le cumplirá Santos a las FARC? ¿Cuánto valen los compromisos ya publicados? ¿Cuánto el desarrollo rural? ¿Cuánto las vías terciarias? ¿Cuánto la sustitución de cultivos? Para el posconflicto se anuncia una ‘cuota inicial’ de 7 billones para víctimas y 5 para el sector rural. Un chiste frente a los compromisos, no con las Farc sino con el país. Lo dicho. Es mejor no escribir en piedra.