Perfil de Abelardo de la Espriella: los sonados casos legales que marcaron su carrera en la red

Un análisis detallado de la plataforma del líder de Defensores de la Patria revela un modelo fundamentado en la seguridad jurídica, la mano dura y la drástica reducción del aparato estatal.

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El Hecho: El abogado y empresario Abelardo de la Espriella consolidó su candidatura presidencial para las elecciones de 2026 bajo las banderas de su movimiento Defensores de la Patria.

¿Por qué es importante?: Su propuesta representa una de las opciones con mayor tracción en la derecha y un sólido aspirante a pasar a la segunda vuelta, polarizando la recta final de la contienda.

¿Cuál es el contexto?: Nacido en Bogotá en 1978 y formado en la Universidad Sergio Arboleda, de la Espriella construyó un imperio legal y de marcas de lujo antes de saltar a la política formal en 2026.

¿A quiénes afecta y cómo?: Afecta al espectro político al disputar codo a codo los primeros lugares con la izquierda, proponiendo reformas radicales como la eliminación de la JEP y el impulso al fracking.

El dato que no se puede perder: Su plan económico busca elevar la producción de petróleo de 700.000 a 1.300.000 barriles diarios y forzar la reducción de las tasas de interés al 2 % anual.

Durante más de dos décadas, el nombre de Abelardo de la Espriella estuvo asociado invariablemente al litigio de alto impacto, a los trajes impecables de sastre y a una calculada opulencia que exhibía sin rastro de timidez. En Colombia, ser un abogado penalista de su calibre significaba dominar un verbo encendido capaz de moldear narrativas públicas y lucir imbatible ante las cámaras. Sin embargo, el hombre que alguna vez pronunció con desdén la célebre frase: «Si yo soy un rey, ¿para qué quiero ser presidente?», terminó cediendo a la tentación del poder político.

Hoy, a las puertas de las elecciones presidenciales de 2026, de la Espriella no viste la toga del litigante, sino el traje de candidato bajo las banderas de su movimiento, Defensores de la Patria. Con un discurso anclado en la mano dura, el conservadurismo libertario y la promesa de un vuelco radical al modelo económico, se ha consolidado como una de las figuras con mayor tracción en la derecha y un sólido aspirante a pasar a la segunda vuelta.

Nacido en Bogotá en 1978, pero criado en Montería, Córdoba, de la Espriella creció en una familia estrechamente vinculada a la tradición ganadera de la Costa Caribe. Esa identidad regional, colorida y efusiva, es una impronta que el hoy candidato defiende y evoca con fervor en cada plaza pública que pisa.

Regresó a la capital para formarse como abogado en la Universidad Sergio Arboleda, un claustro que marcó el inicio de una trayectoria meteórica y controvertida. Especializado en Derecho Penal, Criminología y Derecho Administrativo, de la Espriella construyó un imperio legal representando a empresarios influyentes, figuras de la farándula y personajes envueltos en los torbellinos judiciales más complejos del país.

Ese éxito en los estrados financió y moldeó su verdadera pasión: convertirse en una marca registrada. De la Espriella no es solo un jurista; es un producto de lujo. Su catálogo empresarial abarca desde la línea de ropa masculina De La Espriella Style, pasando por fragancias y calzado, hasta el vino Fratellone y el ron Defensor. Incluso ha dado rienda suelta a su faceta artística, interpretando clásicos de la ópera y la música italiana en sus álbumes O Sole Mío (2018) y Navegante (2022). Un hedonista confeso que despreciaba públicamente la gastronomía popular, llegando a calificar platos tradicionales como la changua o el ajiaco de «potajes carcelarios», y que hoy debe estrechar la mano del ciudadano de a pie.

El perfil de Abelardo de la Espriella: Propuestas y polémicas del candidato de derecha

El perfil de Abelardo de la Espriella: Propuestas y polémicas del candidato de derecha

El tránsito de la celebridad jurídica a la política formal ha reactivado el escrutinio sobre las intensas contradicciones que marcan su pasado. A comienzos de la década de 2010 intentó perfilarse bajo una óptica neoantiuribista y llegó a hablar de la necesidad de alcanzar la paz con las FARC. Años más tarde, dio un giro ideológico completo hacia la extrema derecha.

Quizás su paradoja más vistosa radica en su historial de clientes. Entre 2013 y 2019, de la Espriella fue el apoderado judicial de Alex Saab, el polémico empresario barranquillero señalado por la justicia internacional como el presunto testaferro de Nicolás Maduro. Lo curioso es que, mientras ejercía esa defensa técnica, de la Espriella publicaba incendiarias columnas de opinión exigiendo la caída del régimen venezolano, e incluso titulando un libro de su autoría como Muerte al Tirano (2018).

A estas contradicciones se suman ruidos judiciales más recientes, como las denuncias de su antiguo cliente David Murcia Guzmán (cerebro de la pirámide DMG), quien a inicios de 2026 lo acusó públicamente de presuntas irregularidades financieras durante su representación legal. En el plano corporativo, aunque su firma de abogados se mantiene sólida, el conglomerado de sus marcas comerciales registró pérdidas netas de ejercicio hacia fines de 2025, un bache que sus críticos recuerdan cada vez que el candidato expone sus ambiciosas fórmulas económicas.

El perfil de Abelardo de la Espriella: Propuestas y polémicas del candidato de derecha

El perfil de Abelardo de la Espriella: Propuestas y polémicas del candidato de derecha

A pesar de los cuestionamientos, el discurso sin filtros de Abelardo de la Espriella ha calado profundamente en sectores empresariales, reservistas de la Fuerza Pública y la derecha cristiana. Su plataforma se sostiene sobre tres pilares: seguridad física, seguridad jurídica y reducción drástica del Estado.

En materia económica, de la Espriella propone una reestructuración severa mediante la eliminación de impuestos como el 4X1.000 y el impuesto al patrimonio. Asegura que el déficit fiscal se puede corregir mediante el ahorro estructural, persiguiendo la evasión y el contrabando, y explotando con fuerza los recursos del subsuelo. Su meta es llevar la producción de petróleo de 700.000 a 1.300.000 barriles diarios a través del fracking, bajo una promesa de responsabilidad ambiental. Asimismo, plantea ambiciosas reformas financieras, como forzar o incentivar a la banca para que reduzca las tasas de interés al 2% anual, abriendo la puerta a entidades extranjeras si la banca local no cede.

En el plano institucional y judicial, sus promesas son tajantes:

  • Eliminación de la JEP: Considera que la Jurisdicción Especial para la Paz es un esquema ineficiente que debe desmontarse para devolver esos recursos a los contribuyentes.

  • Seguridad y Fuerza Pública: Propone empoderar a la Policía y al Ejército, bajo una retórica de confrontación total contra la criminalidad y las disidencias.

  • Relaciones Exteriores: Afirma que no mantendrá relaciones diplomáticas con «tiranías» como la de Venezuela, limitando cualquier intercambio comercial estrictamente a través de la intermediación de Washington.

«Matemos el hambre»: Así denomina a su programa bandera de asistencia social, con el cual pretende sellar alianzas con empresarios agrícolas para cultivar tierras improductivas y garantizar alimentación en los barrios marginales, a cambio de exenciones tributarias.

Por qué es importante: La campaña presidencial de de la Espriella ha estado lejos de ser pacífica. Recientemente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ratificó la validez de su inscripción presidencial tras rechazar una demanda que buscaba revocar su candidatura, despejando así su camino legal. No obstante, la violencia política también ha tocado las puertas de su movimiento tras el asesinato en mayo de uno de sus coordinadores de campaña en el departamento del Meta, un hecho que el candidato atribuyó al «narcoterrorismo» y ante el cual respondió convocando a caravanas masivas bajo la consigna «Colombia no se rinde».

A escasas semanas de que los colombianos acudan a las urnas, las principales encuestas oficiales del país, como las del Centro Nacional de Consultoría, lo ubican disputando codo a codo los primeros lugares de la intención de voto junto a figuras de la izquierda como Iván Cepeda. El veredicto final está en manos de un electorado que deberá decidir si compra la promesa del abogado histriónico y sofisticado que ofrece orden con mano de hierro, o si sus contradicciones del pasado terminan pesando más que su impecable puesta en escena.

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