El grupo que generó mayor presión al alza fue, sin duda, el de los tubérculos y raíces. La papa criolla limpia se consolidó como el producto con el incremento más drástico en este ciclo. En ciudades como Cali, las cotizaciones llegaron a dispararse un 96% en semanas puntuales de abril, mientras que en Bogotá el alza acumulada se situó en un 25,6%. Este fenómeno se debió a una reducción significativa en la recolección de producto de primera calidad proveniente de zonas tradicionales como Ipiales y Túquerres.
Variación de precios de alimentos en Colombia Así se movió el mercado mayorista
En la misma línea, la cebolla cabezona blanca registró un encarecimiento notable, especialmente en el mercado de Cali, donde su precio subió un 32,6%. Los comerciantes atribuyen esta variación a la baja producción reportada en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, lo que limitó la oferta disponible en las centrales mayoristas.

El sector de los cárnicos y derivados también experimentó movimientos al alza, aunque de manera más contenida en comparación con los productos agrícolas. El lomo fino de res en la capital del país presentó un incremento del 2,9%, mientras que los huevos rojos tipo A subieron un 4,4%, presionados por una menor disponibilidad de inventarios procedentes de Antioquia y el Valle del Cauca.
Curiosamente, el lomo de cerdo sin hueso mostró un comportamiento inverso en Bogotá, registrando una ligera disminución del 2% en sus precios mayoristas, convirtiéndose en una de las pocas proteínas con tendencia a la baja en el periodo analizado. No todo fueron noticias negativas para la canasta básica. El informe destaca que el grupo de las frutas frescas y ciertas verduras de hoja mostraron descensos importantes gracias a la salida de nuevas cosechas. Un ejemplo claro fue la cebolla junca, que en las plazas de Bogotá alcanzó una reducción de precio del 24,4%, gracias a un flujo constante de suministros desde Boyacá y Santander. De igual forma, la arveja verde en vaina dio un respiro a los compradores en Medellín con una caída del 10,5% en su cotización mayorista.
La Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) señaló que gran parte de estos movimientos responden a la dinámica natural del campo colombiano. Las lluvias y las condiciones climáticas en las zonas de cultivo han dificultado las labores de recolección en algunos casos, mientras que en otros han favorecido la maduración de productos que hoy inundan los mercados con mejores precios. Para las próximas semanas de mayo, se espera que la oferta de productos como el plátano, la yuca y diversas frutas tropicales ayude a estabilizar el índice de precios, compensando las alzas críticas vistas en el rubro de las papas y las hortalizas de clima frío durante el último mes.
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