El Gobierno nacional ha puesto el acelerador en una de sus promesas más sonadas en materia de seguridad: la construcción y finalización de megacárceles. Bajo una directriz directa del presidente Abelardo de la Espriella, una alta comitiva interinstitucional visitó este fin de semana las instalaciones del proyectado centro penitenciario ubicado en Sabanas de San Ángel, Magdalena, con el objetivo de destrabar los nudos contractuales y culminar el 14 % de obra que le falta para entrar en funcionamiento.
Panorama general: La infraestructura, que llevará por nombre Renacer, representa una pieza clave dentro de la estrategia de endurecimiento del sistema carcelario del Ejecutivo, la cual no oculta su inspiración en modelos internacionales de máxima seguridad como el implementado en El Salvador por Nayib Bukele. Aunque la propuesta central de la administración contempla la edificación de diez megacárceles desde cero para aislar a los reclusos de mayor peligrosidad, el paso inmediato ha sido rescatar proyectos heredados de administraciones anteriores que ya contaban con un avance significativo.
Durante la inspección al complejo de 22 hectáreas, la directora general de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), Isidora Fernández; el viceministro de Política Criminal y Justicia Restaurativa, Carlos Gónima; y el director de Gestión Corporativa del Inpec, Andrés Barney, revisaron de primera mano el estado de las instalaciones.
Según los balances técnicos, al penal Renacer, una obra gestada inicialmente en el gobierno de Iván Duque, le resta únicamente un 14 % en ejecución física y un 25 % en términos financieros. Una vez concluida, la infraestructura aportará 1.974 nuevos cupos al colapsado sistema penitenciario nacional, aliviando de paso la crisis de hacinamiento en la región Caribe.
Gobierno acelera la construcción de megacárceles en Colombia con la obra Renacer

El recorrido por el complejo no estuvo exento de retos técnicos. Funcionarios de las secretarías departamentales de Planeación, Infraestructura y Aguas acompañaron a la comitiva para evaluar aspectos críticos del entorno, con especial atención en la vía de acceso al establecimiento penitenciario, un punto indispensable para garantizar la seguridad en el traslado de reos de alta peligrosidad y la logística operativa del penal.
La articulación entre el nivel nacional y el regional ha sido veloz. De acuerdo con la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, el diálogo con el Ejecutivo comenzó desde el mismo día de la posesión presidencial con el ministro de Justicia, Iván Cancino. Tras una serie de mesas técnicas y una solicitud formal elevada al jefe de Estado, la visita de la comitiva se concretó en cuestión de días. Aunque la mandataria regional aseguró que ya se fijó una fecha tentativa para la inauguración del complejo, esta aún no ha sido revelada públicamente.
Por qué es importante: Mientras los proyectos de infraestructura tradicional como el de Sabanas de San Ángel culminan su trámite final y se definen la financiación y ubicación exacta de las nuevas megacárceles prometidas en campaña, el Ejecutivo ha puesto en marcha alternativas de choque más inmediatas.
Los ministerios de Justicia y de Defensa, liderados por Iván Cancino y Jorge Mora, respectivamente, encargaron al Inpec evaluar la viabilidad de utilizar buques de la Armada como centros de reclusión flotantes. Esta medida, orientada a aislar de manera fulminante a cabecillas de estructuras criminales que continúan delinquiendo desde las cárceles tradicionales, entraría en vigencia antes de finalizar el año, sirviendo como un dique de contención mientras el parque carcelario principal se robustece con iniciativas como el penal «Renacer».
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