“A Medellín me la sueño como la más sana del país”, Gabriel Dib, candidato al Concejo de Medellín

El médico radiólogo Gabriel Dib, cabeza de lista por el Centro Democrático al Concejo de Medellín, argumentó por qué quiere llegar a dicha corporación para el periodo entrante. Por su salud, es su bandera y con esta busca trabajar por los ciudadanos de la capital antioqueña.


360 Radio: Para comenzar, candidato Dib, ¿quién es usted, qué estudió y qué ejerce profesionalmente?

Gabriel Dib: Soy un padre de familia, una persona del común, con 56 años. Soy médico radiólogo; estudié en el Colegio San José de Medellín, hice mi carrera en la Universidad CES, me especialicé en México y después estuve en Estados Unidos. Trabajo el sistema osteoarticular, tumores óseos, con todo lo relacionado resonancia magnética, tomografía, ecografía del sistema osteoarticular. Mi apellidos Dib es libanés, soy nieto de inmigrantes libaneses que llegaron a Santa Marta en la Primera Guerra Mundial, quiero mucho a mi ciudad, la considero mía así haya nacido en la capital del departamento, soy casado con una paisa profesional en ortodoncia. Después de especializarme, montamos una empresa, una IPS de ayudas diagnósticas, muy importante en la ciudad y estoy orgulloso de esta. Tiene más de 350 empleados, con varias sedes en todo el Valle de Aburrá. 

He estado en juntas de muchas clínicas privadas, fui presidente de la Asociación Colombiana de Radiología y en la junta de la misma por un tiempo importante; me interesa lo gremial. Soy un médico que piensa que la relación con el paciente es fundamental, es lo más importante; la dignidad médica es importante. Me he preocupado en tratar de que la medicina sea cálida, ética, responsable y por eso fundé empresa, la cual monté porque quiero ver a cada paciente el tiempo necesario y no que me digan que tengo que ver un paciente cada cinco minutos, eso lo he logrado y soy pleno con eso.

360: ¿Por qué decide lanzarse al Concejo de Medellín y por qué por el Centro Democrático? Usted es cabeza de lista en ese partido.

G.D.: Nunca he sido político pero se dio esta oportunidad, Dios me la mandó, creo. El expresidente Uribe y directivos del Centro Democrático, hace más de 20 días me pidieron que si quería ser cabeza de lista al Concejo de Medellín, el número 1: eso es como muy importante, ya me estoy dando cuenta. Casi que no alcanzo a consultar con la familia, hubiera podido haber dicho no pero me hubiera arrepentido toda la vida, pues yo quiero ayudar y transportar mi experiencia de lo privado a lo público. Pensar que no todos los políticos son corruptos me llama mucho la atención; en mi vida he hecho al ilegal, jamás lo haré y es algo que tengo muy claro, es lo que le voy a dejar a mis hijos. Quiero que el sistema de salud mejore, la Ley 100 es buena pero bien manejada, no me gusta que todo sea con tutelas, no me gusta que cuando a la gente le piden una tomografía y a los diez meses se la estén haciendo ya cuando el tumor se duplicó de tamaño, eso me duele mucho.

Medellín tiene la infraestructura necesaria que debe ser aprovechada para esos objetivos. Creo en las empresas paisas, en la relación del sector privado con el sector público; creo en conceptos de empresa, universidad y estado, pertinencia en educación y en torno a eso tengo unos pilares de campaña. Yo no voy a ser el alcalde, voy a ser un concejal; el Concejo es la junta de la ciudad.

Mi frase es Por tu salud: por tu salud estoy preparado, por tu salud me la juego y salgo de mi confort a hacer unos sacrificios cuatro años en lo personal, que creo que me van a llenar como persona. Tengo cinco pilares fundamentales, empezando por el de la prevención. Es curioso cómo la gente le hace revisión tecnomecánica a los carros y no se autoevalúa periódicamente el cuerpo. Hay países como Corea del Sur en donde le piden la “revisión tecnicomecánica a las personas sin ser carros, y si no la tienen lo multan porque es costoso para el Estado si se enferma; de diez personas hay siete sanas y tres enfermas. Curar la enfermedad es costosísimo, hay que trabajar duro en eso. Mantener siete sanos (de cada diez) sería un objetivo fundamental con Metrosalud, el Hospital General, generando mucho empleo porque no se necesitan muchos médicos, se necesitan estudiantes de medicina de último año, auxiliares de enfermería alrededor de la prevención, para evitar enfermedades. 

Yo me sueño la ciudad más sana del país y que eso lo vea el presidente Iván Duque, para después ser plan piloto nacional, pero también para América y el mundo.

360: ¿Cuáles cree que son las principales necesidades de Medellín hoy en día?

G.D.: El tema de seguridad es una constante, esta es una ciudad con un estigma complejo. El tema de las plantaciones de coca en el país agobian porque hay ciudades que se vuelven centros de acopio de malos negocios, que es triste y doloroso. Yo no lo veo desde la parte punitiva, sino desde la parte preventiva, de cómo evitar. Otro de mis pilares es Medita en paz. La gente confunde el yoga y la meditación con el estrato 6. Gandhi era una persona humilde. Creo que no existe un ser humano que medite y sea capaz de empuñar un arma; no creo que nadie meditando y cuidando la vida espiritual pueda ser asesino, o pueda violar un niño, o golpear a una mujer. Creo que si uno medita, de alguna manera sabe que el mundo está solo y que se debe cuidar al planeta y a los demás. En cuanto a la salud mental, hay muchos jóvenes que han pensado en quitarse la vida, horrible; la vida como es de hermosa. 

360: ¿Para usted cuáles son las obras prioritarias que se deben adelantar en la ciudad?

G.D.: Eso es un tema difícil porque Medellín ya se llenó de cemento, todo lo verde está tapado. Con el gran Túnel de Oriente que tenemos, quitaría el Olaya Herrera, sé que hay una concesión a 30 años, pero haría un central park con restaurantes, patos en toda esa zona verde, eso sería algo de infraestructura que generaría muchas cosas que tiene que ver con calidad de vida. 

Propondría algo por lo que casi me crucifican: la construcción de una segunda vía en las autopistas, unos pueden decir que eso trae más tráfico y más humo, no. Hacer una especie de fly pass en donde haya incentivos por el uso de vehículos eléctricos, que no entren a Medellín buses de otros municipios sino que pasen por ahí con unas estaciones dejando a la gente. Una vía por encima de la otra sería una infraestructura tremenda pero eso lo hizo México.

Vería con mucho detenimiento, aunque no es mi campo, tanto edificio y las laderas tan pesadas. Hay que generar de ambientalismo y planeación.

360: ¿Cómo califica la gestión de Federico Gutiérrez? 

G.D.: Es muy buena, yo lo admiro mucho. Es un tipazo, es una persona cercana, descomplicada, de camisa remangada como queremos los colombianos que sean los políticos: una persona moderna, casado, alegre, común y corriente, eso es lo bueno de él. Ya ha hecho de todo y se la ha jugado, respeto enormemente lo que ha hecho contra las bandas; eso de ponerse los pantalones sin miedo no lo hace todo el mundo. Una cosa es quedarse en su escritorio, encorbatado, tomándose un café y ordenando a personas que vayan a tal lugar, y otra es ir él. Está hecho para cosas bien grandes en Colombia. 

360: Por último, ¿por qué Gabriel Dib al Concejo de Medellín?

G.D.: Dios me dio la oportunidad de devolverle a la vida muchas cosas que me ha dado, porque he sentido de cerca el dolor ajeno como médico. Esa sensibilidad la quiero explotar para bien.Quiero ayudar a los jóvenes, a las personas menos favorecidas, a las personas plenas. Quiero que los conocimientos desde la empresa privada se reflejen en lo público y hacer una alianza público privada que dé frutos a corto plazo, porque normalmente las políticas se dan a 10, 15 o 20 años, hay cosas que pueden esperar, hay otras que no.