El Hecho: Durante el 8º Congreso Internacional del GLP, la CREG destacó el rol del GLP como eje transversal para la seguridad energética y el desarrollo social en Colombia.
¿Por qué es importante?: Permite diversificar la matriz energética, reducir la dependencia externa y acelerar la transición hacia alternativas más limpias en el país.
¿Cuál es el contexto?: Cerca del 46% del GLP se produce localmente y el resto se importa; además, se implementa un sandbox regulatorio para mejorar la logística de cilindros.
¿A quiénes afecta y cómo?: Impacta a la población vulnerable, buscando sustituir el uso de leña en más de 1,6 millones de hogares colombianos y optimizar el suministro en Zonas No Interconectadas.
El dato que no se puede perder: Se proyecta el uso de GLP en 59 embarcaciones a través de la iniciativa NautiGLP para reducir la contaminación en cuerpos de agua.
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) ha dejado de ser un actor secundario para consolidarse como un eje transversal de la transición energética en Colombia. Así lo destacó Ángela Patricia Álvarez Gutiérrez, experta comisionada de la CREG, durante su intervención en el 8º Congreso Internacional del GLP, organizado por GASNOVA, con el apoyo de 360 Radio como medio aliado, que se llevó a cabo en el Club El Nogal.
Bajo el lema «GLP, energía en crecimiento», la cita congregó a los principales líderes del sector para debatir no solo la seguridad energética del país, sino también cómo este combustible puede convertirse en un motor de equidad en las zonas más apartadas del territorio nacional.
Panorama general: Uno de los puntos críticos abordados por la Comisionada Álvarez fue la garantía de suministro. Actualmente, el mercado colombiano depende de un equilibrio delicado: cerca del 46% del GLP es producido a nivel local, mientras que el resto debe ser importado. Esta dependencia externa subraya la urgencia de fortalecer la infraestructura nacional y contar con mayores capacidades de almacenamiento estratégico.
Para mitigar riesgos y optimizar la logística, la CREG está volcando su mirada hacia el Pacífico como una alternativa estratégica de importación. Según Álvarez, diversificar las fuentes de suministro es vital para reducir vulnerabilidades y garantizar que el combustible llegue con fluidez a regiones críticas, particularmente al sur del país.
El regulador no se limita a la planificación; está activamente removiendo barreras operativas. Un ejemplo destacado es el reciente lanzamiento de un sandbox regulatorio diseñado para facilitar la intercambiabilidad de cilindros entre distintas compañías.
Este piloto, cuya regulación inicial fue expedida recientemente, tendrá una duración de seis meses. Durante este periodo, se definirán regiones operativas y se seleccionarán participantes con el objetivo de establecer un esquema que permita a las empresas una mayor flexibilidad logística en la movilización de cilindros a lo largo del país.
El Gas Licuado de Petróleo GLP como pilar clave de la transición energética en Colombia

El horizonte del GLP se expande hacia sectores tradicionalmente dominados por combustibles fósiles más contaminantes. En el frente de la movilidad, la iniciativa NautiGLP, que contempla el uso de este energético en 59 embarcaciones, ha servido como caso de éxito para demostrar que es posible reducir drásticamente la contaminación en los cuerpos de agua del país, un modelo que la CREG aspira a replicar en otros segmentos del transporte nacional.
Paralelamente, la generación eléctrica en las Zonas No Interconectadas (ZNI) representa una frontera fundamental. La propuesta regulatoria busca que el GLP actúe como un combustible complementario a fuentes renovables (solar, eólica, hidroeléctrica y, donde sea posible, geotérmica), permitiendo un reemplazo progresivo del diésel en estas regiones donde su uso es predominante.
Por qué es importante: Más allá de las cifras macroeconómicas y el desarrollo industrial, el GLP tiene una misión social apremiante. En pleno 2026, más de 1,6 millones de hogares colombianos aún dependen de la leña para cocinar, una práctica que acarrea graves riesgos de salud y acelera la deforestación. Ante este panorama, la CREG está incorporando el «GLP por redes» en su nueva regulación, con la firme intención de ampliar las alternativas de suministro y facilitar el acceso a una energía más limpia y eficiente.
La Comisionada Álvarez concluyó su intervención con un llamado a la unidad: «La necesidad de ampliar los servicios y utilización del GLP nos da la pauta; nosotros regulamos y con ustedes construimos un mejor país». Un mensaje que subraya la necesaria convergencia entre la política pública, el marco regulatorio y el dinamismo del sector privado para consolidar al GLP como una alternativa fortalecida dentro de la transición energética.
