El evento que marcó un antes y después en la historia del mundo, aún más específicamente de la política internacional de los Estados Unidos. Los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 es un suceso que queda en la memoria e historia de toda la humanidad al tener consecuencias que aún en la actualidad tiene efectos sobre la seguridad mundial.
Las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York y el edificio de seguridad del Pentágono en Washington D.C., fueron objetivos militares de ataques terroristas por parte de la organización terrorista musulmana, más específicamente de la rama extremista chií de dicha religión: Al Qaeda fue la responsable, de acuerdo con las investigaciones de la inteligencia estadounidense.
Bajo el liderazgo de Osama Bin Laden, Al Qaeda fue fundada en 1988 en Pakistán, en un inicio el objetivo de este grupo era registrar a combatientes islámicos, también llamados muyahidines. La organización estuvo en el ojo del huracán horas después de los atentados a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.
Como consecuencia de los nefastos atentados, que dejaron una gran huella en la historia de los Estados Unidos, el entonces presidente George W. Bush declaró la guerra sobre el terrorismo que resultó en la invasión norteamericano en Afganistán, con el fin de desmantelar completamente a Al Qaeda.
La operación resultó en la baja de varias cabezas importantes de la organización, como Muhammad Atef en noviembre de 2001. Ante el riesgo, Al Qaeda decidió descentralizar sus operaciones de Kabul y del Asia central.

La caída de Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda
El ejército estadounidense llevó a cabo una operación militar con el objetivo de desmantelar al grupo terrorista musulmán. Como uno de los primeros resultados, se capturaron a miembros del órgano económico de la organización: Ramzi Binalshibh, Khalid Sheikh Mohammed, Walid bin Attash y Mustafa al-Hawsawi.
Tras las operaciones contra el grupo terrorista, la inteligencia estadounidense consiguió la cabeza de quien era el símbolo del terrorismo internacional y uno de los 10 fugitivos más buscado por el FBI. En 2011, el saudí Osama Bin Laden fue dado de baja, en su refugio en Abbottabad (Pakistán).
Cuando Bin Laden fue dado de bajo por las fuerzas especiales estadounidenses, el control de Al Qaeda pasaría a manos de Ayman al-Zawahiri, quien también fue eliminado en Kabul, en 2022 por obra de la CIA. De esta forma, la organización terrorista se debilitó y empezó a sonar el nombre de otro grupo objetivo de los Estados Unidos: el Estado Islámico (ISIS).
¿Qué sucedió con Al Qaeda?
Con la descentralización y muerte de los principales líderes de Al Qaeda, el grupo pasó de tener operaciones en Asia Central y Medio Oriente a estar presente en África, con presencia en países como Asia, el África Subsahariana y Somalia.
De acuerdo con investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la dirección estaría en manos de Mohammed Salah al-Din Zaydan, veterano militar egipcio. Sin embargo, llama la atención que Al Qaeda ha crecido en integrantes en los últimos años, de 400 a cerca de 28.000 integrantes en todo el mundo, de acuerdo con estimaciones de la inteligencia estadounidense.
Actualmente, los Estados Unidos tienen preocupación en la radicalización en redes sociales, además del nuevo método de entrenamiento militar y reclutamiento a través de varias plataformas digitales.
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