El costo del crédito en Colombia vuelve a subir, la Superintendencia Financiera de Colombia informó que la tasa de usura para mayo se ubicará en 28,17%, lo que representa un incremento de 1,41 puntos porcentuales frente al nivel registrado en abril. Este indicador fija el límite máximo de interés que pueden cobrar las entidades financieras, por lo que su aumento tiene efectos directos sobre productos como las tarjetas de crédito.
El ajuste llega en un contexto en el que el financiamiento para consumo continúa encareciéndose, reflejando las condiciones actuales de la economía. Con esta nueva tasa, los intereses de las tarjetas de crédito se mueven en un rango amplio, que va desde cerca del 18% hasta niveles que se acercan al tope permitido.
El aumento de la tasa de usura en Colombia eleva el costo del crédito y presiona el bolsillo de los hogares
De acuerdo con los datos más recientes, algunas entidades financieras presentan tasas cercanas al límite. Entre ellas se destacan Banco Unión, Coltefinanciera, Banco Falabella y Banco Popular, cuyos niveles de interés se ubican entre los más altos del mercado.
En contraste, otras entidades mantienen tasas más moderadas, como Coopcentral, Banco de Occidente, Itaú, Banco Agrario y AV Villas, aunque igualmente impactadas por la tendencia al alza.
Expertos coinciden en que el comportamiento de la tasa de usura está estrechamente ligado a las decisiones del Banco de la República. A medida que las tasas de interés en la economía se ajustan, el costo del crédito también se incrementa, lo que termina reflejándose en este indicador.
Según analistas del sector financiero, la tasa de usura se calcula como una proporción del interés bancario corriente, lo que significa que recoge el promedio de las tasas que se están cobrando en el mercado. En escenarios de tasas altas, este promedio se eleva y, en consecuencia, también lo hace el límite permitido.

Este panorama tiene implicaciones directas para los hogares. El uso de tarjetas de crédito, especialmente en perfiles de mayor riesgo, tiende a ubicarse cerca de la tasa de usura, lo que incrementa el costo de financiamiento. Por ello, expertos recomiendan prudencia al momento de endeudarse y sugieren comparar las condiciones ofrecidas por las diferentes entidades.
Además, el encarecimiento del crédito se alinea con la estrategia de política monetaria orientada a moderar el consumo y controlar la inflación. Sin embargo, también implica un mayor esfuerzo para los hogares que dependen del financiamiento para cubrir sus gastos.
Con este nuevo incremento, el sistema financiero sigue reflejando las tensiones de una economía en ajuste, donde el acceso al crédito continúa siendo un factor clave para el comportamiento del consumo y la actividad económica.
