Tarjetas amarillas y rojas su precio sube en el FPC por aumento del salario mínimo

El incremento del salario mínimo para 2026 tuvo un efecto directo en el fútbol profesional colombiano, la amarillas ya son más costosas.

Las sanciones disciplinarias en el fútbol profesional colombiano comenzaron 2026 con un ajuste silencioso, pero contundente: las multas económicas por tarjetas amarillas, expulsiones y conductas antideportivas son ahora más costosas, no por cambios en el reglamento, sino por el incremento del salario mínimo en el país, que sirve como base para calcular estos cobros.

Aunque las normas que rigen el comportamiento de los jugadores dentro del campo se mantienen intactas, el valor en pesos de las sanciones sí varió de manera significativa. El motivo es que el Código Disciplinario Único fija las multas en salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV), una unidad que se reajusta automáticamente cada año con la decisión del Gobierno Nacional sobre el salario mínimo.

Alza del salario mínimo encarece multas por tarjetas y expulsiones en el FPC

Para 2026, el salario mínimo mensual pasó de $1.423.500 a $1.750.905, lo que representa un aumento cercano al 23 %. Este ajuste elevó el salario mínimo diario de aproximadamente $47.450 a $58.363. La consecuencia directa es que cada infracción sancionada en SMDLV se traduce hoy en un pago mayor para los futbolistas y, en algunos casos, para los clubes responsables de asumir estas multas.

Un ejemplo claro es la expulsión por doble amonestación. El reglamento establece una sanción económica de seis SMDLV, cifra que no ha cambiado. Sin embargo, mientras en 2025 esa falta representaba un pago cercano a los $284.700, en 2026 el valor asciende a unos $350.178. La diferencia supera los $65.000 por un mismo tipo de expulsión. 

Algo similar ocurre con la sanción por mano para evitar una opción manifiesta de gol, castigada con 12 SMDLV. En 2025, esa infracción costaba alrededor de $569.400, pero este año sube a $700.356, es decir, más de $130.000 adicionales por una jugada idéntica.

Las conductas consideradas más graves también reflejan el impacto del nuevo salario mínimo. El juego brusco grave o la conducta violenta se sancionan con multas que oscilan entre 13 y 20 SMDLV, dependiendo de la evaluación disciplinaria. En términos prácticos, el rango pasó de aproximadamente $616.850–$949.000 en 2025 a entre $758.719 y $1.167.260 en 2026. En el extremo más alto, la diferencia frente al año anterior supera los $218.000.

Tarjetas amarillas y rojas su precio sube en el FPC por aumento del salario mínimo

Una de las sanciones más severas sigue siendo escupir a un rival o a un integrante del cuerpo arbitral. Esta conducta puede acarrear multas de hasta 60 SMDLV. En 2025, el castigo económico rondaba los $2.847.000; en 2026, el monto llega a $3.501.780, más de $650.000 adicionales sin que se haya modificado una sola línea del reglamento.

Estas sanciones económicas se suman, además, a las suspensiones deportivas que afectan la participación de los jugadores en los torneos. El impacto, por tanto, no es solo financiero, sino también competitivo para los equipos del FPC.

El fenómeno pone en evidencia una relación poco visible entre la política salarial del país y el fútbol profesional. Cada aumento del salario mínimo se traduce automáticamente en multas más altas dentro del reglamento de la Federación Colombiana de Fútbol, un efecto que suele pasar desapercibido, pero que incide directamente en el bolsillo de los protagonistas del juego temporada tras temporada.

También puede leer: ¿Qué pasó con el Metro de Medellín y qué actividades políticas realizaron?

Salir de la versión móvil