Con más de seis décadas de trabajo en la región, Uniban ha consolidado un modelo empresarial que conecta la competitividad con el bienestar de las comunidades. Su estrategia de Valor Compartido, desarrollada en alianza con Porter Development Initiative (PDI) de Michel Porter, redefine la relación entre empresa y territorio al integrar los objetivos de negocio con el progreso social, ambiental y económico del Urabá antioqueño.
Este contenido hace parte de la Revista 360 – Edición 10: El año de las Decisiones. Producto periodístico anual y exclusivo elaborado por 360 Radio.
Valor Compartido: productividad que genera bienestar
El enfoque de Valor Compartido se basa en la premisa de que el crecimiento empresarial solo es sostenible si impulsa el desarrollo del entorno donde opera. Bajo este principio, Uniban articula productividad agrícola, empleo digno, sostenibilidad ambiental, infraestructura y educación como pilares de una estrategia que transforma realidades y fortalece la cohesión social.
En Urabá, Uniban ha aprendido que la competitividad solo es sostenible cuando crece con su gente. Desde 1966, los bananeros han construido nación generando empleo formal, abriendo caminos para pequeños productores y cuidando el territorio que los sostiene. Ese es el sentido del Valor Compartido en Uniban: convertir la productividad en progreso social y la sostenibilidad en ventaja competitiva. La visión de valor compartido se traduce en acciones concretas que impactan positivamente a las comunidades y al desarrollo regional.
Infraestructura para la conectividad y el crecimiento regional
Uno de los mayores retos históricos de Urabá ha sido su conectividad. Uniban ha sido un actor clave en el desarrollo de proyectos viales y portuarios que han mejorado la movilidad y la competitividad de la región.
En alianza con Augura, la compañía ha impulsado el mantenimiento y pavimentación de carreteras secundarias y terciarias esenciales para el transporte de productos agrícolas y el acceso de comunidades rurales. Asimismo, Uniban participa como accionista en Puerto Antioquia, el megaproyecto portuario de 760 millones de dólares que movilizará hasta 7 millones de toneladas de carga al año, generará 2.500 empleos y reducirá los tiempos de exportación en un 40 %. Este proyecto, junto con la modernización vial, consolida una plataforma logística clave para el desarrollo regional.
Paz y territorio: reconstruyendo el tejido social
El compromiso social de Uniban se expresa en su contribución a la construcción de paz territorial en Urabá. La compañía ha liderado programas de reintegración de excombatientes, fortalecimiento del liderazgo comunitario y formación técnica y laboral, garantizando empleo formal y oportunidades de desarrollo.
A través de la creación y acompañamiento de 100 juntas de acción comunal, la empresa ha fortalecido la gobernanza comunitaria. A esto se suma la formación y emprendimiento juvenil, los proyectos culturales y deportivos como Talentos para la Paz y festivales culturales que promueven convivencia y orgullo regional; y la construcción de centros comunitarios en 15 municipios, acciones que fortalecen la infraestructura para la paz.
Bienestar social y desarrollo comunitario
La apuesta por la seguridad alimentaria también hace parte de la estrategia de Uniban. Con la implementación de huertas comunitarias y la capacitación en agroecología para 800 pequeños productores, se ha logrado aumentar en un 40% los ingresos agrícolas locales.
En el ámbito habitacional, Uniban ha beneficiado familias en situación de vulnerabilidad con la construcción y mejoramiento de viviendas. Y en educación y desarrollo comunitario, la educación es otro pilar fundamental del Valor Compartido. A través de su fundación, Uniban ha impulsado programas que amplían el acceso a la formación técnica y superior en la región. El Instituto Uniban, con más de 1.200 estudiantes, ofrece programas articulados con el SENA, asegurando doble titulación en agroindustria y logística.
Trabajo digno para productores del Agro
El modelo de Valor Compartido de Uniban, tiene como uno de sus pilares el trabajo conjunto con pequeños productores, integrándolos de manera efectiva a las cadenas globales del banano y el plátano. A través de un enfoque asociativo y colaborativo, la empresa brinda asistencia técnica, acompañamiento continuo, acceso a certificaciones internacionales (como el PCIC) y contratos de largo plazo que garantizan estabilidad y sostenibilidad económica.
Este modelo no solo eleva la calidad del producto, sino que fortalece las capacidades locales y promueve una distribución más equitativa del valor dentro de la cadena, de esta manera, los productores logran mejores rendimientos, precios más justos y acceso a mercados premium, lo que contribuye a cerrar brechas socioeconómicas en territorios rurales.
Muchos de estos productores operan en zonas priorizadas PDET (Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial), donde Uniban ha implementado la iniciativa Construcción de Paz y Territorio. Este programa busca vincular a los productores locales con cadenas sostenibles, promover prácticas agrícolas responsables, fortalecer capacidades comunitarias y favorecer escenarios de convivencia y desarrollo rural integral.
La empresa, además, sostiene relaciones laborales formales y estables -convenios colectivos, pactos extralegales vigentes desde 1984 y programas de capacitación- que reducen la conflictividad, mejoran el bienestar y garantizan la continuidad operativa del clúster banano–plátano.
Es así, como el Valor Compartido (CSV, por sus siglas en inglés) es el principio que guía a Uniban y redefine la relación entre empresa y territorio, integrando los objetivos de negocio con el progreso social, ambiental y económico del Urabá antioqueño. Más que filantropía o responsabilidad social, esta estrategia convierte los desafíos del entorno en oportunidades de productividad, competitividad y desarrollo sostenible.
El modelo se expresa en productos y mercados que generan bienestar, cadenas de valor más productivas y sostenibles, y un clúster regional fortalecido por la educación, la infraestructura y la articulación público–privada. Este enfoque crea un círculo virtuoso entre competitividad y cohesión social.
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