El hecho: El ministro de Hacienda afirmó que decisiones del Congreso y las altas cortes impidieron el ingreso de $61,9 billones al Gobierno Nacional.
¿Por qué importa?: El balance expone la posición del Gobierno saliente sobre la situación fiscal y las medidas previstas para aumentar los ingresos.
El contexto: Las declaraciones fueron entregadas durante el proceso de empalme con el nuevo gobierno.
A quién afecta: Al Gobierno Nacional, al equipo económico entrante y a los sectores involucrados en la discusión de la nueva ley de financiamiento.
El dato que no se puede perder: El Gobierno anunció que presentará una nueva ley de financiamiento el 20 de julio, con la meta de recaudar $21,8 billones en 2027 y $37 billones en 2030.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, afirmó que las decisiones del Congreso de la República y de las altas cortes impidieron el ingreso de $61,9 billones al Gobierno Nacional. Lo anterior, durante el balance del cierre de gestión que desarrolló en el proceso de empalme con el gobierno de De la Espriella.
El jefe de la cartera de Hacienda indicó que esos recursos que no se recibieron por decisiones del Congreso pusieron en líos la gestión del actual gobierno. Hecho que calificó como «asfixia económica» contra el gobierno Petro. Esto ya que habrían permitido reducir o corregir el desbalance fiscal del país. Además, defendió los resultados macroeconómicos de la administración y confirmó que el Gobierno radicará una nueva ley de financiamiento el próximo 20 de julio.
Según Ávila, los $61,9 billones corresponden a recursos que dejaron de ingresar por diferentes decisiones legislativas y judiciales. Entre ellas mencionó la negación de las leyes de financiamiento de 2025 y 2026, y la reducción del Presupuesto General de la Nación. Asimismo, el ministro saliente resaltó que la no aprobación de decretos de emergencia económica, la suspensión de un decreto sobre retenciones en la fuente y la inexequibilidad de apartes de la reforma tributaria de 2022, pusieron en líos su gestión como jefe de Hacienda.
Por otra parte, aseguró que la deuda pública aumentó un 43,97 % entre 2022 y 2026, frente al 76,97 % registrado en el gobierno anterior. También afirmó que se estabilizó en el 57,9 % del PIB y señaló que el costo de los intereses de la deuda externa pasó de US$47.000 millones en enero de 2025 a US$30.000 millones en abril de 2026.
Ávila reconoció que el gasto público alcanzó un nivel de inflexibilidad del 93,7 % del presupuesto que estaba planteado para este 2026, debido principalmente al pago de intereses de la deuda y de las pensiones. En ese contexto, anunció que el Gobierno presentará el 20 de julio una nueva ley de financiamiento con la que espera recaudar $21,8 billones en 2027 y hasta $37 billones en 2030, mediante un esquema progresivo enfocado en los mayores patrimonios.
