El mal momento del presidente Juan Manuel Santos

Santos se comprometió a darle el 10% a Antioquia, el Gobernador Luis Pérez ya preguntó cuándo le van a girar los recursos, pero aún no le han dado alguna respuesta.

EDITORIAL

 

La imagen del mandatario ha caído a niveles históricos. La confianza en el país y sus instituciones cada vez es más baja y parece que el futuro es incierto y algo desolador.

En todas las ultimas mediciones que se han conocido el presidente Juan Manuel Santos sale muy mal parado. Inclusive en las que publican los medios mas afines al gobierno, la imagen desfavorable del presidente santos supera el 69%.

Lo cierto es que el país no va bien, así el hijo del presidente, Martin santos, insista en que es la opinión pública la que va mal. Los noticieros y medios tradicionales no pueden tapar mas lo que esta pasando en el país y eso ha traído un sin lugar de emociones, pensamientos y reacciones muy negativas para con lo que está sucediendo en el país en diferentes aspectos.

Pedir cambiar la actitud pesimista por una optimista es difícil y el presidente ha caído en ese error. Claramente desde la esfera en la que el se encuentra, no se ven las miles de dificultades por las cuales está atravesando el país. Las preocupaciones son de todo tipo: precio del dólar, inflación, desempleo al alza, baja producción industrial, caída en las exportaciones, saldo negativo en negocio petrolero, el fenómeno de El Niño, las multinacionales de alta importancia que se han ido del país, los resultados que han presentado las empresas locales, el fantasma de una nueva reforma tributaria, entre otras, han llenado de pesimismo a gran parte de los ciudadanos.

Una bomba que está que le estalla al presidente Santos es la del problema energético que vive el país. Al presidente parece que no le preocupa mucho que haya un apagón, pues por ahora no toma decisiones serias ni de fondo. La propuesta de Amylkar Acosta de adelantar una hora para ahorrar energía no se puede desechar, cualquier punto que sirva de apoyo sería vital. Hoy los medios de comunicación están mostrando una realidad que el gobierno niega y eso termina de perjudicar muchísimo al gobierno nacional.

Durante todo el gobierno el mandatario ha culpado a las “comunicaciones” como su gran talón de Aquiles. En ese sentido ha hecho mas 4 cambios en esta área del gobierno; rotando gente, reencauchando viejos asesores y tratando de ser más asertivo en la designación de jefes de comunicación. Todo lo anterior no ha tenido ningún cambio positivo, por el contrario, pareciera que cada cambio ha traído es más problemas y desconexión.

Sin lugar a dudas gobernar con redes sociales es mucho más difícil que sin redes, como en cierta parte le tocó a; Ernesto Samper, Andrés Pastrana y a Uribe Vélez. Ahora a través de esta era tecnológica salen a relucir escándalos a diario, que todas las personas tengan una cámara a la mano también expone mucho más a un gobierno, y obviamente tener a un opositor como el expresidente Álvaro Uribe Vélez no es nada fácil.

A Santos lo han matado algunas fatales coincidencias; capturas de opositores, escándalos de contratación desmesurada en su gobierno, la lejanía con los medios de comunicación de las regiones, y una que otra salida en falso en temas trascendentales para el país.

Ahora Santos atraviesa por una inminente necesidad de cambiar su gabinete, una decisión aplazada de hace varios meses atrás. Ministros como el de Minas, Hacienda, Interior, Relaciones exteriores, Transporte, Cultura y Ambiente, ya cumplieron su ciclo y no están aportando nada positivo al gobierno. Lo anterior sin contar las figuras del Fiscal, Vicefiscal, Defensor del Pueblo y General de la policía, han terminado de detonar el descontento de los Colombianos con la institucionalidad.

Dos temas esenciales en este año serán el método de refrendación del proceso de paz y la reforma tributaria. La refrendación es la que primero se daría, obviamente para que primero no se clave a los Colombianos con más impuestos, y luego ponerlos a que firmen un aval al proceso de paz, donde por lo que se sabe los guerrilleros saldrán pensionados, libres y hasta con salario extra.

El querer evadir las principales preocupaciones de los ciudadanos le ha salido caro al gobierno Santos. Temas como; justicia, seguridad, salud, empleo y economía demandan desde hace mucho rato una intervención contundente y transversal del estado. Hoy las personas observan un noticiero y parece que fuera la repetición de uno viejo; robos, asesinatos, hacinamiento carcelario, extorción, crisis de la salud y el costo de vida todos los días más alto.

Ojalá el presidente Juan Manuel Santos tenga serenidad, se siente y analice lo que realmente está sucediendo en el país. Sin ciegos a los lados que me digan que todo va de maravilla y que es “la opinión pública la que tiene problemas”.

Cambiar su gabinete, ser respetuoso de las instituciones independientes del gobierno, acercarse más a las regiones y bajar la temperatura con la oposición, sería un aliciente a la situación que está viviendo el gobierno y el país.