¿Por qué esta reforma pensional es inconveniente?

La reforma presentada por el Gobierno de Gustavo Petro atiende en el título a una necesidad de la Nación. Sin embargo, el contenido de la misma está lejos de compaginar con la real situación que el país tiene en esta materia y brindar una estabilidad, solidez y sostenibilidad en el tiempo.

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Muy poco realmente se ha hablado en los últimos años sobre el sistema pensional en Colombia. Como es costumbre en este país, solo cuando un tema se pone de moda empiezan los expertos o demás personas a pescar en río revuelto, y luego salir a explicar que es lo que está pasando.

En el caso de la reforma pensional, hay una gran cantidad de políticos que no tienen ni la menor idea de cómo es un sistema pensional, y no conocen la realidad del país. Además, están lejos de tener las capacidades para presentar un paquete de soluciones que sean responsables y que atiendan el interés ciudadano y del Gobierno, pero respondan a unas materias económicas y fiscales.

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Así mismo, que inicie a tener en cuenta los aspectos sociales que hoy amenazan el sistema de pensiones piramidal, como lo con los sistemas públicos, en este caso Colpensiones.

Primero, comenzó siendo una reforma con la mayor probabilidad de tener éxito en las que propuso el Gobierno de Gustavo Petro (pensional, salud y laboral), pue solo hay un punto de distanciamiento en los que están debatiendo este proyecto y los interesados en que esta sea abalada, como lo es el Gobierno.

Este ítem se trata del famoso umbral. Dentro de esta reforma se han camuflado muchas necesidades importantes, pero necesidades que no demandan a una reforma pensional para volverse factibles, como es el pilar solidario para entregarle subsidios al adulto mayor.

El Gobierno tiene muchos mecanismos para atender estos subsidios, de los cuales valga la pena decir que esto es necesario para atender la población de la tercera edad que no logró una pensión.

En segundo lugar, hay que mencionar que este programa no se debería financiar con el ahorro de los ciudadanos que están tendiendo sus cotizaciones al sistema, tanto en los fondos privados como en los públicos. Esos subsidios deberían provenir del área pública.

Ya hemos visto como se le entrega cerca de un millón de personas a miles de jóvenes en todo el país que se hacen virtud de que no vayan a delinquir. Algo del que estamos en desacuerdo.

El umbral de cotización propuesto por el Gobierno es de tres salarios mínimos. Esto lo que conlleva es que Colpensiones reciba el 80% de los flujos que actualmente están en la cuenta de ahorros individual de las personas, quienes buscan que esas inversiones generen unas utilidades en donde se beneficien en el futuro a la hora de reclamar su pensión.

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Cuando Gustavo Petro en campaña habló de coger todo ese ahorro pensional y llevárselo a Colpensiones era y es claramente una situación reprochable, pues atenta contra la libertad de elegir que la persona pueda elegir donde depositar el dinero que trabaja. ¿Por qué el Gobierno tiene que decirle que también se quedarán con esas cotizaciones y me las voy a gastar?

Si esa propuesta de los tres salarios mínimos se concreta, y si se respeta los acuerdos con los congresistas del Partido Liberal que se reunieron con el presidente Gustavo Petro el pasado lunes y dejarlo en 2,3 salario mínimos, sería un gran avance, pero no dejaría tranquilo a toda la sociedad.

¿Por qué esta reforma pensional es inconveniente?
Foto tomada de: Ministerio del Trabajo.

Es que parece que el Gobierno tiene una mala interpretación sobre el mandato popular que es una frase bastante citada por estos días. Gustavo Petro es el presidente de Colombia, pero esto no es una monarquía o no ganó con el 80% y 90% de los votos, pero si esto fuera así no le da derecho para impulsar de golpe sus reformas.

El Congreso existe para concertar y llegar a acuerdos sobre los cambios sustanciales en el país. De manera de que sean decisiones democráticas y no impuestas.

Digamos que la reforma de los tres salarios pasa, que por nuestra información no pasaría bajo ese concepto, se llevarían cerca de $35 billones a Colpensiones, pero el problema es que el Gobierno no dejará el dinero en esa entidad. Van a recogerla y se convierte en un gasto de más subsidios y malgastar el dinero, que es lo que saben hacer muy bien.

Esta reforma pensional no solamente se equivoca en la parte financiera, sino que esta desconociendo lo que está pasando desde hace muchos años en todo el mundo, y es que las personas de estrato medio y alto está teniendo pocos hijos o no están tiendo, y los gatos, perros o peces no cotizan pensión, salud, e incluso en las clases bajas la natalidad también está cayendo.

Con una caída sostenida ese cambio demográfico es muy sencilla la ecuación: no se van a ver personas en el futuro mediano que empiecen a cotizar salud y pensión, entonces ¿quién va a pagar esas pensiones en el futuro?

Lo que le va a tocar al Gobierno será sacar dinero del Presupuesto Nacional para pagar esas pensiones, a las cuales se comprometió años anteriores y ese dinero simplemente se esfumará en el aire.

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Ese sistema de Colpensiones requiere más personas cotizando y en la formalidad para que puedan cotizar a salud y a pensión. De esa manera se lograría aspirar a ser sostenible y ahorra el compromiso de una pensión futura.

La pregunta es: ¿A las personas que le quitaron sus ahorros pensionales, les van a clavar más reformas tributarias para pagarles sus pensiones?

Puntos claves de la reforma pensional

Por su parte, otro punto grave y menos popular, sobre todo para el Gobierno, pues dirán que responde a intereses privados, es el papel de las AFP, las cuales han sido protagonistas en el desarrollo de infraestructura social y económico de Colombia.

Ese flujo que dejaría de llegar a las AFP ha creado y hecho crecer el mercado de capitales del país las tasas de interés. Han ayudado irónicamente, que por lo menos la Presidencia de la República que está ahora las ve con “desdén”.

Las AFP solo en el 2023 compraron 34 billones de esos títulos que el Gobierno emite. Ellos hacen eso para poder generarles una rentabilidad a sus afiliados, y de paso le favorecen al Estado al momento de endeudarse. Esto parece estar por fuera de la Presidencia, que están viendo a las AFP como un enemigo y no un aliado.

Por último, esa afectación del ahorro pensional afectaría el BEPS de Colombia en un horizonte de 20 años. El perfil económico del país, tanto de ciudadanos, empresas y Gobierno se vería afectado pegándole a las tasas de interés.

Nosotros como en todos nuestros editoriales si consideramos que hay una gran oportunidad como en todo en la vida, pero para mejorar hay que escuchar y eso es lo que le está faltando al Gobierno.

Primero, bajar el umbral a 1,5 es lo más acertado y responsable; segundo, hay que respetar la libertad del fondo, y el primer punto va ligado a esto; tercero, este proyecto tiene que estar ligado de una buena reforma laboral que ayude a mejorar la formalidad en el país; cuarto, ojalá que se considere que el Banco de la República administre el Fondo de Ahorro Público para evitar que políticos de mano larga le metan mano al ahorro de las personas.

Por último, los colombianos deben participar en esta reforma y pronunciarse, pues lo que está pasando requiere la atención de toda la ciudadanía.

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