En un movimiento estratégico para blindar la seguridad energética del país, el Ministerio de Minas y Energía presentó un nuevo proyecto de resolución que busca transformar radicalmente la forma en que se asigna la capacidad de transporte en el Sistema Interconectado Nacional con proyectos eléctricos. La iniciativa tiene un objetivo claro: limpiar la red de proyectos «fantasma» que acaparan espacio sin ejecutarse y priorizar aquellas obras que realmente garanticen el suministro para los colombianos.
Panorama general: El sistema eléctrico colombiano ha enfrentado un cuello de botella: proyectos que obtienen permisos de conexión pero que no avanzan en sus cronogramas, bloqueando a nuevos competidores que sí tienen la capacidad de entrar en operación. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, fue enfático al respecto: «Estamos tomando decisiones de fondo para ordenar la casa. No podemos seguir permitiendo que haya capacidad de conexión bloqueada por proyectos que no avanzan».
La nueva normativa introduce criterios estrictos para liberar capacidad de transporte asignada a iniciativas que han incumplido sus plazos. Al hacerlo, se abre paso a plantas de generación estratégicas, con especial énfasis en energías limpias y nuevas tecnologías como el almacenamiento, que aporten resiliencia ante posibles riesgos de desabastecimiento.
¿Qué son los proyectos eléctricos «fantasma» y por qué frenan el desarrollo eléctrico de Colombia?

Históricamente, el sistema eléctrico colombiano ha enfrentado un cuello de botella: proyectos que obtienen permisos de conexión pero que no avanzan en sus cronogramas, bloqueando a nuevos competidores que sí tienen la capacidad de entrar en operación. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, fue enfático al respecto: «Estamos tomando decisiones de fondo para ordenar la casa. No podemos seguir permitiendo que haya capacidad de conexión bloqueada por proyectos que no avanzan».
La nueva normativa introduce criterios estrictos para liberar capacidad de transporte asignada a iniciativas que han incumplido sus plazos. Al hacerlo, se abre paso a plantas de generación estratégicas, con especial énfasis en energías limpias y nuevas tecnologías como el almacenamiento, que aporten resiliencia ante posibles riesgos de desabastecimiento.
Por qué es importante: El plan de expansión, validado por expertos del Comité Asesor de Planeamiento de la Transmisión (CAPT), contempla una inversión cercana a los $120 mil millones para la ejecución de 36 proyectos de alto impacto. Entre las obras más destacadas se encuentran:
Nuevas Subestaciones: Construcciones en Puerto Gaitán, Sabana Occidente, Zaque y La Montera.
Refuerzo Regional: Fortalecimiento de las redes en la Costa Caribe, Antioquia y el centro del país.
Tecnología de punta: Incorporación de compensadores síncronos para estabilizar el sistema ante la entrada de energías renovables variables.
Con estas medidas, el Gobierno nacional busca responder al crecimiento sostenido de la demanda energética nacional con fechas de entrada en operación programadas entre 2027 y 2032. La apuesta es clara: un sistema eléctrico más eficiente, transparente y, sobre todo, capaz de sostener el crecimiento económico de Colombia bajo las premisas de una transición energética justa.
⚡️¡El futuro energético del país se construye con diálogo y planeación!
El ministro @PalmaEdwin participó en el Primer Congreso Colombiano de Planeación Minero-Energética, organizado por @UPMEOficial bajo el liderazgo de su directora @IndiPorto. Este espacio reúne al Gobierno,… pic.twitter.com/bjvKWbtmg4
— Minenergía (@MinEnergiaCo) May 6, 2026
