El hecho: EPM alertó sobre la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño severo y pidió a los ciudadanos reducir el consumo de agua y energía para mitigar sus efectos.
¿Por qué es importante? Porque una disminución prolongada de las lluvias puede afectar los niveles de los embalses, comprometer la generación hidroeléctrica y aumentar el riesgo de restricciones en los servicios.
¿Cuál es el contexto? Las proyecciones climáticas indican una probabilidad superior al 90% de que Colombia enfrente un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027.
¿A quiénes afecta y cómo? A hogares, empresas y sectores productivos que dependen del suministro continuo de agua y energía. Un consumo elevado en medio de una sequía podría aumentar la presión sobre el sistema.
El dato que no se puede perder: EPM avanza en los trabajos necesarios para elevar la cota operativa del embalse de Hidroituango hasta el nivel autorizado, una medida que podría fortalecer la capacidad de almacenamiento de agua ante el eventual impacto del fenómeno climático.
La alta probabilidad de que Colombia experimente un fenómeno de El Niño de gran intensidad durante los próximos meses llevó al Grupo EPM a lanzar un llamado de prevención dirigido a los ciudadanos. La empresa alertó sobre la necesidad de adoptar hábitos de consumo responsable de agua y energía para reducir el impacto que podría generar una prolongada temporada de sequías en distintas regiones del país.
De acuerdo con las proyecciones expuestas por la compañía, las condiciones asociadas a este fenómeno climático ya comienzan a manifestarse y podrían extenderse durante el segundo semestre de 2026 y los primeros meses de 2027. Según explicó el gerente general de EPM, John Maya Salazar, existe una probabilidad superior al 90% de que se presente un evento de El Niño, con una alta posibilidad de que sea severo tanto por su intensidad como por su duración.
EPM advierte sobre el uso responsable de agua y energía ante alta probabilidad de un fenómeno de El Niño severo
Ante este panorama, la empresa enfatizó que el ahorro de recursos se convierte en una herramienta clave para evitar escenarios de desabastecimiento. La preocupación no solo está relacionada con la generación de energía eléctrica, sino también con la disponibilidad de agua almacenada en los embalses, cuya capacidad podría verse afectada por la disminución de las lluvias y de los caudales de los ríos.
Maya señaló que pequeñas acciones cotidianas pueden generar un impacto significativo cuando son adoptadas de manera masiva. Entre las recomendaciones mencionó evitar el desperdicio de agua, apagar equipos que no estén en uso y desconectar cargadores y dispositivos eléctricos cuando no sean necesarios. Según explicó, aunque el ahorro individual pueda parecer mínimo, su efecto acumulado resulta determinante para disminuir la demanda energética.

La advertencia se produce en un momento en que el sistema eléctrico nacional depende en gran medida de la generación hidroeléctrica. Cuando los niveles de los embalses disminuyen debido a la reducción de las precipitaciones, la capacidad de producción de energía puede verse limitada, generando presiones sobre el sistema y aumentando el riesgo de medidas extraordinarias para garantizar el suministro.
En paralelo al llamado ciudadano, EPM también se refirió a las versiones que han circulado sobre el aumento de la cota operativa del embalse del proyecto hidroeléctrico Ituango. La compañía aclaró que cuenta con autorización ambiental para elevar el nivel hasta la cota 420, tal como está contemplado en la licencia original otorgada para el proyecto.
La empresa explicó que durante la contingencia registrada en años anteriores existían restricciones que limitaban la operación a una cota inferior. Sin embargo, una vez levantadas dichas restricciones, el proyecto regresó a las condiciones inicialmente aprobadas.
No obstante, EPM aseguró que el incremento del nivel del embalse solo se realizará una vez se complete el proceso de remoción y aprovechamiento forestal exigido por las autoridades ambientales. La compañía indicó que estas labores comenzaron hace varios meses y que la meta es finalizarlas hacia septiembre.
La organización insistió en que todas las actuaciones relacionadas con Hidroituango se están desarrollando conforme a los requerimientos establecidos en la licencia ambiental y bajo el cumplimiento de la normativa vigente. Según la empresa, el avance de estas actividades permitirá fortalecer la capacidad de almacenamiento del embalse en un momento en que las condiciones climáticas podrían representar un desafío adicional para el sistema energético nacional.
Mientras se acerca el periodo de mayor riesgo climático, EPM reiteró que la prevención y el uso racional de los recursos serán fundamentales para afrontar los efectos de un fenómeno que podría poner a prueba tanto la infraestructura energética como la disponibilidad hídrica del país.
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