Ramos, Fajardo y Gaviria serían presuntos responsables fiscales de Hidroituango

Fotografía: BluRadio

De igual forma, Juan Esteban Calle, exgerente, así como Jorge Londoño, actual gerente de Epm, entrarán a ser parte de la investigación de la Contraloría General de la República. De acuerdo con el órgano de control, los exgobernadores habrían cometido fallas en el proceso de planeación de la hidroeléctrica.


Por: Redacción 360 Radio

La Contraloría General de la República anunció la apertura de un proceso de responsabilidad fiscal por la crisis del proyecto energético de Hidroituango.

En total la Contraloría abrió investigaciones contra 34 presuntos responsables fiscales, entre ellos los exgobernadores de Antioquia Luis Alfredo Ramos, Sergio Fajardo y el gobernador electo del departamento, Aníbal Gaviria.

En la investigación fiscal también aparece involucrado el exgerente de EPM Juan Esteban Calle y el actual gerente del grupo EPM Sergio Londoño.

De acuerdo con el órgano de control, todos estos exfuncionarios y funcionarios públicos habrían cometido fallas en el proceso de planeación de la hidroeléctrica, así como en el programa de aceleración, generando un detrimento patrimonial de más de 4,7 billones de pesos.

Cabe recordar que entre los resultados del informe que realizó la Contraloría sobre el control excepcional que hizo en Hidroituango y que fue revelado por W Radio el pasado 20 de septiembre, se desprenden seis hallazgos, cuatro administrativos y dos con incidencia fiscal.

El primero tiene que ver con el lucro cesante por la no entrada en operación del proyecto por valor de 1.1 billones de pesos, mientras que el segundo por ineficiencia e ineficacia en la gestión fiscal por 2.9 billones de pesos.

En su momento, la Contraloría destacó en su informe que mientras más se demore la hidroeléctrica en entrar en funcionamiento, el valor seguirá creciendo a medida que siga pasando el tiempo.

Asimismo, se evidenciaron falencias en los estudios técnicos, tanto en las obras de la logística inicial, como en las principales, lo que ocasionó modificaciones en los contratos por mayores cantidades de obras y rediseños.

Esto terminó por incrementar el tiempo y los costos para la hidroeléctrica.