San Andrés: ¿qué son las líneas de base y qué busca Colombia en nueva tensión con Nicaragua?

Posibles efectos diplomáticos con el presidente Daniel Ortega de Nicaragua y consecuencias con la Corte Internacional de La Haya, son algunos de los detalles que traería la nueva delimitación de Abelardo de la Espriella en el Archipiélago de San Andrés.

Compartir

La disputa de Colombia con Nicaragua por San Andrés abrió un nuevo capítulo esta semana cuando el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, afirmó que decretará a finales de noviembre las líneas de base que, desde el Gobierno nacional, se consideran como las aguas colombianas en el archipiélago San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

“Aquí no hay un metro en disputa. Aquí no hay discusión”, dijo De la Espriella en una intervención el 18 de octubre.

Aún no se conocen cuáles serán las líneas de base, pero en noviembre de 2012, la Corte Internacional de Justicia dictó una sentencia sobre esta disputa entre Colombia y Nicaragua en la que reafirmó la soberanía colombiana sobre las islas, pero el país perdió más del 40% del territorio marítimo.

Esta es una de las disputas territoriales y marítimas más importantes de la historia contemporánea de Colombia, pues la controversia territorial que ha tenido por la delimitación marítima con Nicaragua ha representado uno de los retos más grandes en materia internacional para el país sudamericano.

Para esclarecer más detalles sobre las posibles causas y consecuencias de esta disputa territorial de Colombia, 360 Radio estuvo en contacto con Alexander Rojas, profesor de Ciencia Política de la Universidad del Bosque, quien esclareció los posibles efectos de esta política internacional.

OEA aprueba resolución que exige celebrar elecciones en Nicaragua
OEA aprueba resolución que exige celebrar elecciones en Nicaragua

Las líneas de base: la clave de esta nueva tensión con Nicaragua

En primera instancia, se debe esclarecer cuáles son los puntos de referencia en el mapa actual de las delimitaciones marítimas de Colombia. “La historia del Estado colombiano en relación con las fronteras marítimas con Nicaragua ha estado marcada por este vacío crítico desde el Tratado Esguerra-Bárcenas de 1928”, explica el profesor Rojas.

Sin embargo, la Ley 10 de 1978 obligó al Estado colombiano a delimitar sus fronteras marítimas y, aunque se hizo para la costa continental, no ocurrió lo mismo con las aguas del archipiélago de San Andrés. En consecuencia, la Corte Internacional de Justicia de La Haya amplió el espacio oceánico 75.000km², de acuerdo con el fallo de 2012.

Rojas considera que podría haber dos escenarios importantes con respecto a las relaciones internacionales del país: “Significaría un grave incumplimiento a una decisión que es inapelable en el sistema internacional, junto con el conflicto bilateral con Nicaragua, y, potencialmente, hemisférico. Por otro, si estas líneas base se ajustan a las nuevas fronteras, significarían una contribución significativa a la precisión cartográfica que define tanto la navegación como actividades comerciales y de defensa del mar Caribe colombiano”, agrega el experto en conversación con este medio.

¿Qué consecuencias podría tener con Nicaragua esta decisión de Colombia?

De acuerdo con el profesor Rojas, la principal figura con la que puede generar tensiones De la Espriella es justamente su homólogo nicaragüense: Daniel Ortega, quien reclama la soberanía de varios puntos marítimos en el Caribe, entre ellos San Andrés.

Al respecto, el experto declaró: “Un decreto por parte del gobierno colombiano que represente para Nicaragua un incumplimiento del fallo de la Haya de 2012 podría cambiar radicalmente el statu quo diplomático entre ambos Estados y, dado el actual balance de poder en una región girando radicalmente a la derecha, podría también abrir un nuevo factor de tensión continental con un régimen autoritario hasta ahora marginado por la política de seguridad hemisférica de Washington.”

Por otro lado, Rojas dice que el presidente De la Espriella debería concentrarse en fortalecer la soberanía de Colombia, pero, a la vez, no desatender “la larga tradición de respeto por el Derecho Internacional que le ha permitido al Estado colombiano evitar conflictos por la soberanía territorial desde el siglo XIX”. 


Última hora

Te recomendamos

Le puede interesar