La BYD Yuan Up llegó al mercado colombiano como una propuesta que buscaba llevar el lenguaje de los SUV eléctricos a un formato compacto y más accesible. Y ahora, con la versión DM-i, el fabricante chino cambió parte de esa fórmula con una tecnología híbrida enchufable que combina propulsión eléctrica, un motor a gasolina y la posibilidad de recargar la batería directamente.
Pero la diferencia está en su sistema Super Híbrido DM-i de BYD, una arquitectura en la que la propulsión eléctrica tiene un papel protagonista y el motor 1.5 litros funciona como apoyo dentro de una estrategia pensada para combinar eficiencia y autonomía.
El resultado es una SUV de 209 hp combinados, capaz de recorrer hasta 100 kilómetros en modo eléctrico bajo ciclo NEDC y alcanzar, según las cifras declaradas por la marca, hasta 1.100 kilómetros combinando la carga de la batería y el combustible.
No obstante, una ficha técnica no siempre cuenta cómo se comporta un sistema híbrido cuando la ciudad queda atrás. Por eso, para conocer realmente esta nueva versión de la Yuan Up, la llevamos a la carretera ente Bogotá y Choachí, que nos permitió pasar del tráfico urbano a pendientes, curvas y cambios constantes de ritmo en pocos kilómetros.
La Yuan Up DM-i llega a Colombia en una única versión GS con un precio de 119.990.000 pesos, y se convierte en una alternativa dentro de un segmento en el que los sistemas híbridos empiezan a ofrecer algo diferente: la posibilidad de hacer buena parte de los desplazamientos cotidianos utilizando electricidad, pero sin depender exclusivamente de ella para viajar.
BYD: La clave está en el sistema híbrido
Antes de arrancar hacia Choachí hay que entender qué hace diferente a esta Yuan Up frente a un híbrido convencional.
BYD utiliza aquí su arquitectura DM-i, Dual Mode intelligent, una tecnología híbrida enchufable en la que el motor eléctrico tiene el protagonismo. La SUV combina un motor de gasolina 1.5 litros de 97 hp y 122 Nm con un propulsor eléctrico de 194,5 hp y 300 Nm, para una potencia combinada declarada de 209 hp.
La energía eléctrica proviene de una batería Blade LFP de 18,03 kWh, que permite alcanzar hasta 100 kilómetros de autonomía eléctrica bajo ciclo NEDC. Además, al tratarse de un PHEV, la batería puede cargarse externamente mediante corriente alterna.
Esto cambia bastante la lógica de uso frente a un híbrido convencional. Si el propietario carga la batería regularmente y sus desplazamientos diarios están dentro de ese rango, puede realizar buena parte de sus recorridos cotidianos utilizando el motor eléctrico y reservar la gasolina para viajes más largos.
Pero la gracia del DM-i aparece precisamente cuando la batería deja de ser suficiente. El sistema puede utilizar el motor eléctrico para mover las ruedas mientras el motor de combustión genera energía, o combinar ambos propulsores cuando las condiciones lo requieren. A velocidades y cargas determinadas, el motor de gasolina también puede intervenir directamente en la propulsión.
En otras palabras, el conductor no necesita estar decidiendo permanentemente qué motor debe funcionar. La electrónica administra esa relación buscando utilizar la energía disponible de la manera más eficiente posible.
De Bogotá a la montaña: donde el motor eléctrico tiene sentido (IMAGEN 1)
En ciudad, la Yuan Up DM-i tiene uno de los comportamientos más interesantes de su configuración. La respuesta del acelerador es inmediata y progresiva, como ocurre normalmente en un vehículo eléctrico, porque el motor eléctrico entrega sus 300 Nm de torque prácticamente desde el inicio. No hay que esperar a que una transmisión haga cambios para conseguir respuesta.
En tráfico urbano esto se traduce en una conducción silenciosa y suave. Las arrancadas en semáforos, las incorporaciones y los cambios de velocidad se realizan con una sensación mucho más cercana a la de un eléctrico que a la de un vehículo convencional.
Aquí aparece una de las principales razones para considerar un híbrido enchufable: la batería no está únicamente para mejorar el consumo; permite transformar la experiencia de conducción cotidiana.
La carretera exige más al conjunto y el sistema híbrido empieza a demostrar por qué no depende exclusivamente de una batería de gran capacidad. El motor de combustión puede entrar en funcionamiento para generar energía o apoyar al eléctrico cuando la demanda aumenta.
La transición entre los diferentes estados del sistema es bastante discreta. El conductor puede observar en las pantallas cómo fluye la energía entre la batería, el motor y las ruedas, pero no necesita intervenir para que el sistema tome esas decisiones.
209 hp y 300 Nm para enfrentar las pendientes
Una ruta de montaña también permite entender otra característica de esta SUV: su respuesta. La Yuan Up DM-i declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h. Más allá de la cifra, lo relevante en una carretera es la disponibilidad inmediata del torque.
En una subida, especialmente cuando es necesario recuperar velocidad después de una curva, los 300 Nm del motor eléctrico permiten que la respuesta sea rápida. No se siente como una SUV que necesite llevar el motor a gasolina constantemente a altas revoluciones para avanzar.
Eso no significa que el motor térmico desaparezca. De hecho, una de las particularidades del sistema es precisamente decidir cuándo conviene utilizar cada fuente de energía. El conductor dispone además de los modos Eco, Normal, Sport y Snow, que modifican la respuesta del vehículo y permiten adaptar su comportamiento a diferentes condiciones.
En una carretera de montaña, el modo Sport resulta especialmente útil cuando se busca una respuesta más inmediata del acelerador, mientras que Eco tiene más sentido cuando la prioridad es administrar la energía.
La Yuan Up DM-i tiene tracción delantera, suspensión delantera McPherson y trasera con barra de torsión. No pretende ser una SUV todoterreno, y sus 17 centímetros de altura libre al suelo dejan claro que su escenario natural está en el asfalto y en caminos de dificultad moderada.
Una batería que también define la arquitectura del carro
La batería Blade de la Yuan Up DM-i utiliza una arquitectura Cell-to-Body, en la que la batería está integrada estructuralmente al vehículo, esta solución permite aprovechar mejor el espacio disponible y contribuye a la rigidez de la estructura.
La batería utiliza tecnología LFP, litio-ferrofosfato, y tiene una capacidad de 18,03 kWh. Al ser enchufable, la SUV puede conectarse a un cargador de corriente alterna de hasta 6,6 kW, con un tiempo de carga aproximado de tres horas.
También incorpora carga bidireccional, una función que permite utilizar la energía almacenada para alimentar dispositivos eléctricos externos. Esto puede parecer un detalle menor hasta que se piensa en usos reales: una jornada de camping, una actividad al aire libre o simplemente la necesidad de conectar equipos eléctricos lejos de una toma convencional.
La tecnología también está pensada para facilitar el viaje
Una vez dentro de la Yuan Up DM-i, la sensación cambia respecto a una SUV tradicional. El elemento central es la pantalla táctil de 12,8 pulgadas, acompañada por un panel de instrumentos digital de 10,2 pulgadas.
En esta versión, el sistema multimedia incorpora Google Automotive, mientras que también están disponibles Apple CarPlay y Android Auto de manera inalámbrica.
Una particularidad interesante es que Google Maps puede visualizar información de navegación directamente en el cuadro de instrumentos. Esto reduce la necesidad de desviar la mirada hacia la pantalla central para consultar una indicación.
La pantalla principal también concentra buena parte de las funciones del vehículo, aunque BYD conserva algunos controles físicos para operaciones que resulta más práctico ejecutar sin navegar por menús.
La conectividad se complementa con cuatro puertos USB, cargador inalámbrico y un sistema de sonido de seis parlantes. También hay climatizador automático, purificador de aire, sensor de lluvia y luz, acceso mediante tarjeta NFC y arranque por botón.
¿Vale la pena considerar la BYD Yuan Up DM-i?
La pregunta realmente depende del tipo de usuario. Por 119.990.000 de pesos, la Yuan Up DM-i reúne una mecánica PHEV, batería Blade de 18,03 kWh, autonomía eléctrica homologada de hasta 100 km, una autonomía combinada declarada de hasta 1.100 km, 209 hp combinados, un paquete amplio de asistencias ADAS, cámara 360°, Google Automotive, CarPlay y Android Auto inalámbricos y un equipamiento de confort bastante completo.
Y justamente ahí está el interés de esta SUV: no obliga a escoger entre eléctrico y gasolina; intenta utilizar cada uno en el momento en que resulta más conveniente.
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