El hecho: Los vehículos eléctricos de autonomía extendida (REEV) ganan protagonismo en Colombia al combinar la conducción 100 % eléctrica con un motor de gasolina que actúa únicamente como generador de energía.
¿Por qué es importante?: Esta tecnología reduce la ansiedad por la autonomía y ofrece una alternativa para quienes desean un vehículo eléctrico sin depender por completo de la infraestructura de carga.
¿Cuál es el contexto?: A diferencia de un híbrido convencional, en un REEV las ruedas siempre son impulsadas por motores eléctricos, mientras el motor de combustión solo recarga la batería cuando su nivel de carga disminuye.
¿A quiénes afecta y cómo?: A los conductores interesados en la movilidad eléctrica, quienes disponen de una opción que combina conducción eléctrica con mayor autonomía para trayectos largos.
El dato que no se puede perder: La Chery iCAR 03T, uno de los primeros modelos REEV en Colombia, ofrece hasta 801 kilómetros de autonomía combinando su batería eléctrica con el generador de gasolina.

Con el crecimiento de la movilidad electrificada en Colombia, conceptos como híbrido, híbrido enchufable y eléctrico puro comienzan a aparecer cada vez con más frecuencia en los concesionarios. No obstante, una reciente categoría conocida como REEV, está generando gran interés por su funcionamiento.
También llamado vehículo eléctrico de autonomía extendida (REEV), ofrece una tecnología que combina la experiencia de conducción de un eléctrico con la tranquilidad de no depender exclusivamente de la infraestructura de carga.
A simple vista, un vehículo REEV puede parecer otro híbrido más. Ambos tienen una batería, un motor eléctrico y un motor de combustión. Sin embargo, la diferencia más importante no está en los componentes, sino en el papel que desempeña cada uno.
En un vehículo híbrido convencional (HEV), tanto el motor eléctrico como el de gasolina pueden impulsar las ruedas. Dependiendo de la velocidad, la carga de la batería o la exigencia del conductor, el vehículo alterna entre ambos sistemas o los utiliza de forma simultánea.
En un vehículo eléctrico de autonomía extendida (REEV, Range Extended Electric Vehicle) ocurre algo completamente distinto: las ruedas siempre son impulsadas por motores eléctricos. El motor de gasolina nunca mueve el vehículo de forma mecánica. Su única función consiste en actuar como un generador de electricidad cuando la batería alcanza un nivel bajo de carga.
H1 – ¿Cómo funciona un vehículo REEV?
La forma más sencilla de entender esta tecnología es imaginar un carro eléctrico que lleva una pequeña planta eléctrica a bordo.
Mientras la batería tiene suficiente energía, el vehículo funciona exactamente igual que un eléctrico puro: acelera con el torque instantáneo característico de los motores eléctricos, ofrece una conducción silenciosa y no consume combustible.
Cuando la carga disminuye, normalmente alrededor del 20 %, el motor de combustión entra en funcionamiento automáticamente, pero no para mover las ruedas.
Lo que hace es generar electricidad que alimenta directamente los motores eléctricos o recarga parcialmente la batería para continuar el recorrido sin necesidad de detenerse a buscar un cargador.
Por eso un REEV puede enchufarse en casa o en estaciones públicas como cualquier vehículo eléctrico, pero también continuar un viaje largo simplemente llenando el tanque de gasolina cuando sea necesario.
¿En qué se diferencia de un híbrido?
La diferencia técnica fundamental está en la transmisión de la potencia. En un híbrido convencional o incluso en un híbrido enchufable (PHEV), el motor de combustión está conectado mecánicamente a la transmisión. En determinadas condiciones puede impulsar directamente las ruedas, trabajar junto al motor eléctrico o asumir casi todo el esfuerzo.
En un REEV esa conexión simplemente no existe. Toda la fuerza que llega al pavimento proviene de los motores eléctricos, por lo que la sensación al volante es prácticamente idéntica a la de un vehículo eléctrico puro.
Esto también significa que el motor de gasolina puede trabajar siempre en un rango de revoluciones mucho más eficiente, ya que no necesita responder constantemente a las aceleraciones del conductor ni cambiar de marcha.
La propuesta de un REEV busca resolver uno de los principales obstáculos para quienes consideran dar el salto hacia un vehículo eléctrico: la llamada ansiedad de autonomía. Aunque la infraestructura de carga continúa creciendo en Colombia, todavía existen trayectos donde encontrar un cargador rápido puede no ser tan sencillo.
La Chery iCAR 03T: uno de los primeros REEV en Colombia
Uno de los modelos que recientemente incorporó esta tecnología al mercado colombiano es la Chery iCAR 03T, un SUV compacto con enfoque todoterreno que apuesta por un sistema de autonomía extendida.
Su arquitectura mecánica refleja claramente la filosofía REEV. El movimiento depende exclusivamente de dos motores eléctricos que desarrollan una potencia combinada de 422 caballos de fuerza y 505 Nm de torque, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 5,1 segundos, mientras la tracción integral inteligente iWD distribuye la potencia entre ambos ejes.
Bajo el capó también incorpora un motor turboalimentado de 1,5 litros, pero este nunca transmite fuerza a las ruedas. Su única misión consiste en producir electricidad cuando la batería necesita apoyo.
La batería de litio-ferrofosfato (LFP), desarrollada por CATL, ofrece una capacidad de 34,31 kWh, suficiente para recorrer hasta 160 kilómetros en modo completamente eléctrico bajo el ciclo NEDC.
Cuando entra en funcionamiento el generador de gasolina y se aprovecha el tanque de 12 galones, la autonomía total puede alcanzar 801 kilómetros, una cifra pensada para viajes largos sin depender exclusivamente de puntos de carga.
Un eléctrico pensado para algo más que la ciudad
Además de su sistema de propulsión, la iCAR 03T incorpora características poco habituales entre los vehículos electrificados urbanos.
Cuenta con una altura libre al suelo de 22,3 centímetros, tracción integral inteligente, nueve modos de conducción para diferentes superficies y capacidad para afrontar caminos de tierra, barro o arena.
También integra tecnología Vehicle-to-Load (V2L) de hasta 6 kW, que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar herramientas, electrodomésticos o equipos eléctricos durante actividades al aire libre o en situaciones de emergencia.
En el interior incorpora una pantalla multimedia de 15,6 pulgadas, un cuadro de instrumentos digital, techo panorámico y un paquete de 11 asistencias avanzadas a la conducción (ADAS), complementadas por una cámara panorámica de 540 grados con función de chasis transparente.
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