Estados Unidos y el déficit comercial: Los países de donde más importa EE. UU

Trump ha sostenido durante años que el déficit comercial es un signo de debilidad económica y piensa reducirlo mediante la imposición de nuevas barreras arancelarias. Estos son los países de los que más importa EE.UU.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a poner los aranceles en el centro de su estrategia económica. Considerada por él como la «palabra más bonita del diccionario», esta medida ha sido su principal herramienta para tratar de corregir los desequilibrios comerciales del país.

Estados Unidos: impacto de los aranceles de Trump en la economía global

Sin embargo, los resultados hasta ahora han sido mixtos, con un déficit comercial que alcanzó un récord de 1,2 billones de dólares en 2024.

Impacto de los aranceles de Trump en la economía global
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Este déficit, que representa la diferencia entre importaciones y exportaciones, ha sido impulsado en gran parte por las relaciones comerciales con sus principales socios. Pese a los esfuerzos de diversificación, Estados Unidos sigue dependiendo significativamente de productos manufacturados en el extranjero.

«Día de la Liberación»: un nuevo capítulo en la guerra comercial

Como parte de su renovada ofensiva, la administración de Trump anunció este 2 de abril como el «Día de la Liberación», una fecha en la que implementó una nueva ronda de impuestos a las importaciones.

Se espera que estas medidas tengan un impacto significativo en la economía global, generando tensión con aliados y competidores comerciales de EE.UU.

Entre los sectores más afectados por esta nueva política arancelaria están la tecnología, la automoción y los productos farmacéuticos. A pesar de la reducción en las importaciones provenientes de China, el gigante asiático sigue siendo un proveedor clave de productos electrónicos para EE.UU. En 2024, las importaciones de smartphones alcanzaron los 50.000 millones de dólares, mientras que los dispositivos portátiles sumaron más de 35.000 millones.

Estos productos, junto con las baterías, representaron cerca del 40% del total de importaciones estadounidenses desde China.

India y Vietnam, los nuevos ganadores del reordenamiento comercial

Ante la guerra comercial entre EE. UU. y China, otros países han aprovechado la oportunidad para posicionarse como nuevos centros de manufactura. India, por ejemplo, se ha convertido en un actor clave en la exportación de smartphones, desplazando a los diamantes como su principal producto de exportación.

En 2024, EE. UU. importó teléfonos inteligentes de la India por un valor de 49.000 millones de dólares, con empresas como Apple trasladando parte de su producción a ese país.

Vietnam, por su parte, ha capitalizado la situación con un crecimiento en las exportaciones de dispositivos electrónicos y semiconductores hacia Estados Unidos, en un intento de las empresas por esquivar los aranceles impuestos a los productos chinos.

Uno de los sectores más afectados por la política comercial de Trump es la industria automotriz. En 2024, Estados Unidos importó vehículos por un valor de 390.000 millones de dólares, principalmente de México, Japón, Corea del Sur, Canadá y Alemania. México fue el mayor proveedor de turismos, con exportaciones valoradas en 45.000 millones de dólares.

A pesar de la estrecha relación comercial y la presencia de fábricas de ensamblaje estadounidenses en territorio mexicano, Trump ha implementado un 25% a todos los coches que no se produzcan en EE UU.. U, de esta manera, los nuevos aranceles que impactan seriamente la cadena de suministro.

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La energía y los medicamentos, en la mira de Washington

El petróleo es otro de los factores clave en el déficit comercial estadounidense. Canadá se ha consolidado como su principal proveedor de crudo, con exportaciones por más de 100.000 millones de dólares en 2024.

Debido a la interdependencia energética entre ambos países, el gobierno de Trump ha decidido aplicar un arancel del 10% en lugar del 25% sobre estos productos, buscando minimizar el impacto en la economía doméstica.

El sector farmacéutico tampoco ha escapado a la amenaza de nuevos aranceles. Estados Unidos depende en gran medida de Europa para el suministro de medicamentos y productos biomédicos.

Solo en 2024, Washington importó más de 50.000 millones de dólares en fármacos desde Irlanda, con otros países como Italia, Suiza, Dinamarca y Países Bajos desempeñando un papel clave en la provisión de medicamentos esenciales y principios activos.

Las nuevas medidas proteccionistas anunciadas por Trump generan preocupación entre economistas y líderes empresariales. Si bien los aranceles buscan reducir el déficit comercial y fortalecer la producción interna, también pueden provocar represalias de otros países y encarecer productos esenciales para los consumidores estadounidenses.

Con la economía global en un delicado equilibrio, la escalada de la guerra comercial promete ser un tema central en las próximas elecciones presidenciales y en la estrategia económica de Estados Unidos en los próximos años.

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